Este blog no tiene un fin económico. Rescato objetos del olvido. Escribo sobre la Ciudad, sus comercios antiguos, su historia, sobre personas que ya no están y sobre lo que dejaron. Si algún comentario mío molestara a alguien, contactarse y el comentario será eliminado.

viernes, 12 de mayo de 2017

Negocios antiguos: Farmacia La Estrella (1834- todavía en actividad) (2)


Farmacia La Estrella (1834)
El comercio más antiguo de la Ciudad que permanece abierto y la farmacia más antigua que se tenga memoria

La más antigua del país y la primera de América del Sur, antes fue la Farmacia Santo Domingo y la Farmacia Demarchi.   Continúa en actividad.  Inaugurada en 1834 (el edificio que conocemos data de 1895).  En 1971 fue adquirida por la entonces Municipalidad de la Ciudad quien permite que funcione a condición de conservar el mobiliario y respetar el edificio. Forma parte del Museo de la Ciudad.  Por disposición gubernamental, los colectivos ya no pasan por la zona para evitar que las paredes se agrieten con las vibraciones.

En los altos del edificio en el año 1968 mi admirado arquitecto José María Peña creó el Museo de la Ciudad.  Gracias a Peña la farmacia es un museo viviente desde 1969, se le permite a la farmacia seguir funcionando respetando edificio e interior.


Edificio de 1885 en Alsina 416 Defensa 201

 Una belleza. Aún conserva su estilo y los detalles de valor estético e histórico.  Los muebles son originales.  Las vidrieras exhiben objetos cotidianos de un Buenos Aires antiguo.


La salud en la colonia

No existían farmacias en la ciudad. Los primeros boticarios fueron los jesuitas que instalaron una pequeña botica frente al paredón de San Ignacio.

Entre los siglos XVI y gran parte del XIX la gente se automedicaba, se preparaban remedios caseros, el enfermo era cuidado en su hogar y se consultaba, si era necesario, a un curandero.  Coexistió la medicina popular con la que se iría haciendo científica, en principio restringida a las élites locales, los pobres eran objeto de atención sólo en caso de peligro de epidemia.

En 1778 Buenos Aires tenía 24 mil habitantes, atendían la salud de la población sólo 9 médicos, 2 cirujanos, 6 sangradores, 5 boticarios (jesuitas que proveían de drogas como si fueran médicos)  y 48 barberos (sacaban dientes y muelas). 

En 1810 la expectativa de vida era de 45 años.  El censo de ese año decía que en la ciudad ya había 13 médicos, un practicante, 65 sangradores (incluía a los barberos), 13 boticarios y 41 cirujanos auxiliares de la medicina.

Había lepra, sífilis, tuberculosis, y la ciudad era foco de concentración y propagación de enfermedades que llegaban con los inmigrantes que viajaban sin controles sanitarios.  También las pestes surgían por  los mataderos no controlados y de la costumbre de arrojar basura a las calles. Y a los enfermos terminales se aplicaba una especie de eutanasia con métodos crueles.


El primer hospital 

Cuando Garay fundó Buenos Aires en 1580, la manzana 36 del primitivo trazado, fue asignada para el primero de la ciudad.  Estaba destinado a militares, se lo denominó “Hospital Militar San Martín de Tours”, y fue inaugurado oficialmente por Hernandarias de Saavedra en el año 1605.  Hasta mediados del siglo XVIII fue el único de Buenos Aires.  Los padres betlemitas se ocupaban de él.

Estaba ubicado en la manzana comprendida entre las calles Sarmiento y Corrientes, Reconquista y 25 de de Mayo, a cien metros del Monasterio de la Merced.   Cabe aclarar que la calle San Martín no se llama así por el Libertador, sino por el patrono de la ciudad.


Idea de Rivadavia

Bernardino Rivadavia vivía en la calle Defensa llegando a la actual Belgrano, entre el convento de Santo Domingo y la iglesia San Francisco de Asís.  Su casa todavía está en pie y ocupada por una cochera. 

A partir de 1822 Rivadavia y Manuel Moreno propiciaron el mejoramiento de la situación sanitaria.

El censo de 1826 informaba que había 39 médicos y 22 boticarios. La expectativa de vida se había extendido hasta los 53 años.  Existía el peligro de los médicos truchos.

Rivadavia invitó a venir al país a científicos. Con esa inmigración, en 1834 ingresaron muchos profesionales con el fin de trabajar en la ciudad ya independizada de España pero que aún necesitaba organizarse y desarrollarse.


Farmacia de Santo Domingo (1834)

En esas circunstancias, Rivadavia le encomendó al importante bioquímico y botánico Pablo Ferrari, italiano, que organizara un museo de historia natural.  Ferrari terminó fundando la Farmacia de Santo Domingo en 1834 (según la página de Química La Estrella fue en 1836).  Estaba frente al convento Santo Domingo (donde descansan los restos de Manuel Belgrano, quien vivía a pocos metros de allí, por la calle que hoy lleva su nombre).

Farmacia Demarchi (1838)

En 1838 adquirió la farmacia de Ferrari el barón suizo Silvestre Demarchi quien, instaló luego una droguería mayorista y un laboratorio en 1900 que llamó De la Estrella.



Farmacia Demarchi

Foto tomada del sitio http://elmuseopublicodebuenosaires1812-1862.blogspot.com.ar/2013/01/la-farmacia-la-estrella-sucesora-de-la.html si molesta su utilización contactarse y la misma será removida

En 1854 fallece Demarchi.

En 1864 Demetrio en sociedad con el norteamericano Melville S. Bagley (ex cadete de la farmacia) comienzan a formar lo que sería la compañía Bagley.

Farmacia La Estrella (1885)

En 1885 los hijos de Silvestre (Antonio, Marcos y Demetrio), asociados con el bioquímico Domingo Parodi, construyeron un edificio para una nueva farmacia en la intersección de las entonces Potosí y Reconquista (hoy Alsina y Defensa).

Así nació la Farmacia La Estrella tal como la conocemos. La colocaron en el centro social y comercial de Buenos Aires, frente a la iglesia San Francisco de Asís, a metros del convento de Santo Domingo y a metros de la iglesia San Ignacio de Loyola.  La ubicación no era casual, las campanadas de las iglesias guiaban a los vecinos hasta el negocio y me imagino que también se aseguraban concurrencia.  "No repararon en gastos" dijo Caras y Caretas.

Una característica común a todas las boticas de la ciudad de Buenos Aires iba a ser su ubicación, preferentemente en una esquina (para una fácil localización) y frente a una iglesia. 


Droguería de la Estrella (1896) primera fábrica de remedios en el país


Hacia 1860 la empresa estaba entre las más grandes de América del Sur.  Importaban drogas y en Victoria y Saavedra instalaron la primera fábrica de remedios del país.


Droguería de la Estrella Ltda. (1906)


El hijo de Demetrio, Marcos Demarchi di Demetrio estuvo a cargo de la farmacia hasta 1906 año en que traspasa el negocio a los señores Soldati, Craveri, y Tagliabue.

Se transformó en Sociedad Anónima, con el nombre de “Droguería de la Estrella Ltda.”, base de la actual Química Estrella.

En el año 1900 incorporaron luego a la droguería del Indio, la Droguería Central, la farmacia del Aguila de Buenos Aires,  la Fábrica de Productos Químicos, la droguería Inglesa de Rosario, otra de Bahía Blanca y otras del interior del país.  Hasta 1913 por lo menos la droguería del Indio pertenecía a Enrique H. Spinedi.

Droguería del Indio de Enrique H. Spinedi con domicilio en Sarmiento 902


La publicidad 

La Farmacia de la Estrella se empezó a hacer conocida, hacía publicidad sanitaria en las últimas décadas del siglo XIX.  

Caras y Caretas publicó un dibujo en el que el doctor Eduardo Wilde fumigaba las calles porteñas acompañado de un asistente mientras un ciudadano huía de los desinfectantes y la Muerte espiaba, guadaña en mano con un texto que decía "Se imponen las medidas radicales antes de que la peste nos infeste".

Sucursales

La Farmacia de la Estrella ya tenía sucursales en Montevideo, Rosario, Córdoba y San Nicolás de los Arroyos y, más tarde, otros comercios se encargaron de proveer  de medicinas a la población. 


El primer delivery

Después de la caída de Rosas en 1852 comenzó a funcionar en el país el servicio de correo privado.
Los clientes del inteior compraban y los productos eran enviados por diligencia a través de distintas empresas, entre ellas "Mensajerías Argentinas" (la primera de las empresas privadas de correos) o por la "Mensajería Ninfas del Plata". Ambas a nombre de Don Antonio Demarchi Hermanos, Calle de la Defensa no. 137, Buenos Ayres. También había una llamada "La Voladora". Los viajes eran peligrosos por los ataques de los indios y la falta de caminos adecuados. 


Preparados y Anticolérico

En el comercio más antiguo de la ciudad se producían las píldoras Parodi para la tos el jarabe Manetti para la indigestión, la limonada Roger y el aperitivo y tónico estomacal Hesperidina.

Con el brote de cólera que azotó a Buenos Aires y Corrientes, y terminada la guerra de la Triple Alianza en 1870, la botica y Droguería A. Demarchi y Hermanos" lanzó al mercado un “anticolérico” en base a quinina.

Otros productos que elaboraban fueron: la limonada Roge, las píldoras para la tos Parodi, el algodón Estrella, y el jarabe "Manetti" para curar la indigestión entre tantos otros.


El digestivo Hesperidina

Fue un aperitivo y tónico estomacal con vitamina C que trajo el norteamericano Bagley, afincado más tarde entre nosotros, y cuyo lanzamiento contó con el apoyo financiero de los hermanos Demarchi. Posteriormente y hasta el presente esta bebida ha sido comercializada como un aperitivo alcohólico, relativamente popular.en la década 30'.


Las vacunas

Saturnino Segurola aplicaba la antivariólica a la sombra de un árbol del barrio de Caballito, hoy conocido como el Pacará de Segurola en la esquina de Puán y Baldomero Fernández Moreno, a metros del parque Chacabuco.  En esa época no existían calles, sólo un gran quinta con una casona colonial donde Saturnino Segurola salvaba vidas.

Puán y Baldomero Fernández Moreno


Relación entre Demarchi y Facundo Quiroga

Una de las hijas de Facundo Quiroga, Mercedes, estaba casada con Antonio, uno de los hijos de Demarchi.

La grieta

Al morir Juan Manuel de Rosas en Southampton, Inglaterra, un grupo de seguidores del restaurador quiso organizar una misa en su memoria en Buenos Aires. El gobierno nacional se opuso a los honores (era presidente Avellaneda).   Ante el intento de homenaje, descendientes de las víctimas de Rosas, idearon profanar la tumba de Juan Facundo Quiroga (fallecido en 1835) que se halla en el cementerio del norte (hoy de la Recoleta) y destruir otros símbolos federales.

Antonio Demarchi, advertido de lo que iba a suceder, tomó precauciones. Ocultó el cadáver de su suegro detrás de una pared que mandó construir rápidamente, ubicando el féretro de manera vertical e hizo borrar el nombre de Quiroga de los registros del camposanto.

Cuando la masa de unitarios entró, se dirigió al lugar donde se suponía que estaba el  cajón con el cuerpo de Quiroga, enlazó la estatua de la Virgen La Dolorosa (que se ubica en la parte superior de la bóveda) pero fnalmente, tal vez por no encontrar el cuerpo, no rompieron nada.  

Los descendientes de Quiroga guardaron discreción durante más de un siglo.  El apellido era considerado “maldito” para el "liberalismo masónico triunfante" dice un texto.  Quisiera saber más de este tema, espero algún día poder ampliar.
Durante más de un siglo no se supo donde estaba el cuerpo de Quiroga.  En 2005 se produjo un hallazgo fruto de una investigación en la que se aplicó tecnología moderna y gracias a la colaboración de sus descendientes. Se descubrió finalmente dónde lo había colocado su yerno.  Sabemos ahora que Quiroga yace de pie detrás de una pared en la bóveda de la familia Demarchi, en el cementerio de la Recoleta.

La isla

Antonio Demarchi era dueño de la isla que lleva su nombre, lugar en el que una ex presidente quería hacer un polo audiovisual. 

Decoración del local de La Estrella


El cielorraso está decorado con pinturas de Carlos Barberis  (1861, Tucumán - 1913, Buenos Aires).
Las estanterías son de nogal de Italia, hay dos pinturas de 1,30 m x 2 m, cristales de Murano, mármol de Carrara, pisos de mayólicas venecianas, marquesinas de hierro forjado, ornamentación que todavía se conserva.

Barberis pintó alegorías femeninas representando a la botánica y a la química.  Dos mujeres, jóvenes y saludables, se enfrentan a otra enferma, simbolizando el triunfo de la farmacia y la salud contra la enfermedad.


 Mural principal del cielorraso de la antigua farmacia. 

Detalle del techo la enfermedad y la farmacopea

Foto tomada del sitio http://www.argentinaparamirar.com.ar/notas/ver/69/museo_de_la_ciudad_ de_buenos_aires_en_el_barrio_de_monserrat_ciudad_de_buenos_aires  si molesta su utilización contactarse y la misma será removida

La balanza

En 1918, llegó desde Estados Unidos la balanza que aún funciona y compite con otra, electrónica.

Placa en la vereda donde consta la fecha en que fue construido el edificio



Detalle del piso


Tertulias

Además de sus laboratorios alopático y homeopático y de su herboristería que continúan abasteciendo  a los enfenrmos del siglo XXI, la farmacia cumplía la función social de ser salón de tertulias. Allí discutieron personajes como Bartolomé Mitre, Julio Roca, Carlos Pellegrini e Hipólito Yrigoyen.



Química La Estrella (1928)

En 1921 se decide la compra de un terreno de alrededor de 40000 metros cuadrados en pleno corazón geográfico de Buenos Aires, situado en la Avda. de los Constituyentes y Chorroarín.

En el mes de agosto de 1924 se inicia la construcción de la fábrica, bajo la dirección de ingenieros holandeses y alemanes.

Se inaugura en el año 1928 la nueva fábrica.


Documentos que permiten ubicar temporalmente algunos objetos de mi colección


Imagen tomada de  http://hemerotecadigital.bne.es/pdf.raw?query=id:0004134500&lang=es&search=&log=19020503-00187-00009/Caras+y+caretas+%28Buenos+Aires%29


Publicidad en el diario La Nación en el año 1902


Imagen tomada del sitio https://mendozantigua.blogspot.com.ar/2016/12/calores-de-verano-digestivo-demarchi.html


Objetos de mi colección

Abrecartas

El Digestivo Demarchi publicitaba en 1902 en el diario La Nación, por lo tanto es anterior a se año



Tratado mencionado en el mismo anuncio (anterior a 1902)

Efectivamente, encontré esto


En este fragmento se detalla la donación del medicamento de Demarchi al Hospital Italiano 
en el año 1900.


Encontré errores en diversas páginas web incluso en las de la propia Química Estrella,

Si hubiera algún error en mi texto contáctense y de corroborarlo éste o éstos, serán corregidos.

Hasta un próximo post.

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