Este blog no tiene un fin económico. Rescato objetos del olvido. Escribo sobre la Ciudad, sus comercios antiguos, su historia, sobre personas que ya no están y sobre lo que dejaron. Si algún comentario mío molestara a alguien, contactarse y el comentario será eliminado.

martes, 21 de febrero de 2017

Las grandes tiendas: Tiendas Harrod's (1914-1998) (1)


Harrod's
"Lo que usted quiera, Harrod's lo tiene, lo hace o se lo consigue"

En Buenos Aires desde 1914 hasta 1998

Declarado Monumento Histórico de la Ciudad



Ocupa gran parte de la manzana delimitada por las calles Florida, Córdoba, San Martín y Paraguay. 


Vista aérea

Símbolo de la Belle Époque, Jorge Luis Borges tomaba el té en su salón.

 Harrod's Florida 877 en sus buenos tiempos


Alguna vez  Buenos Aires fue digna de contar con la única sucursal de Harrod's en el mundo.

Argentina en esos tiempos era una de las principales economías mundiales.

 El edificio fue proyectado por los arquitectos Paul Bell Chambers y Louis Newbery Thomas, y las ampliaciones fueron realizadas por Fred K. Sage.

El 31 de marzo de 1914 Harrod's Buenos Aires abrió sus puertas y asistieron Julio A, Roca, Lucio V. Mansilla, Joaquín de Anchorena, entre otras personalidades.  

Concurrieron más de 15.000 personas, y la recaudación fue donada al Patronato de la Infancia.   



Tiempos dorados


En los buenos tiempos -años 40 y 50-, y sobre todo cuando había liquidaciones, pasaban  45 mil personas por la tienda que facturaba 50 millones de dólares por año.

Vendía vestimenta, zapatos, perfumes, vajilla inglesa, porcelana, bombones, libros, música, todo tipo de comidas, importaba pieles. Tenía smokings con forro de seda, camiseria, prendas de vicuña, calzoncillos de seda, botines en potro charolado con caña de antiolpe o becerro, polainas de castor, vestido de voile blanco con bordado de color y botones de Irlanda, hasta un piano alemán afinado por expertos de la casa. Cortaban el pelo para "damas, caballeros y niños" en camarines privados con lavabos de mármol de Carrara, grifos de bronce, modelo camarote de tren inglés y espejos biselados. Miles de m2 de salones de ventas, con escaleras de mármol, pisos de cedro y ascensores de hierro forjado con capacidad para 20 personas.

Muchos recuerdan con cariño el sector de peluquería infantil.   Tenía silloncitos como los de los adultos pero en miniatura, uno de ellos se encuentra en una barbería en el barrio de Caballito. También habia unos caballitos de madera donde le cortaban el pelo a los bebés, uno de ellos fue Manuel Mujica Lainez, quien años después, ya escritor importante, compró ese caballo (insistiendo mucho) de su infancia para colocarlo en su casa.  Me dijeron que ese caballito se encuentra en el Museo Larreta (dato a confirmar).

Harrod's era enorme.  Seis pisos, 55.000 metros cuadrados, 2000 empleados, boisserie importada y arañas de alabastro. Tenía cien departamentos.  Podía tener un elefante vivo en exposición, un ómnibus de dos pisos -homenaje a Londres-, una replica del Patio de los Leones de Granada con fuentes y todo, y vidrieras (las más grandes de América) donde se simulaba una calle romana, un bistró francés o un rincón egipcio. 

Las inmensas vidrieras eran algo más que una exposición de mercaderías, sus vidrieras se caracterizaban por representar escenas de películas.


Su historia y, acaso, la nuestra

En 1849 Charles Henry Harrod  instaló en Knightsbridge, Londres,  un pequeño almacén.  La firma creció con el tiempo y llegó a tener mil empleados en 1880.

A comienzos de la década de 1910 Argentina pasaba una época muy buena en lo económico.  Luego del Centenario de la Revolución de Mayo, la tienda inglesa decidió instalar en Buenos Aires su primera y única sucursal en el extranjero. 

Ante el éxito se siguió expandiendo y en 1915 inauguraron la extensión sobre la calle Paraguay.  En 1920 la tienda tenía sus dimensiones actuales.

En 1922 la sucursal argentina de Harrod's se fusionó con la local Gath & Chaves (perteneciente en ese momento al grupo inglés The South American Stores).

En 1937 modernizaron locales.  Las prendas de alta-moda recién llegadas de Europa estaban a cargo de la periodista y crítica de moda argentina-italiana "Péle" Pelegrina Pastorino (prima de Malvina Pastorino).

En 1970 la sociedad  Almacenes Argentinos adquirió ambas tiendas (Harrod´s y Gath & Chaves).

Las décadas de 40 y 50 fueron muy buenas.

La agonía empezó allá por el 77.  Intentaron redecorar, hacer campaña publicitaria, exposiciones y conferencias,  reabrieron el fastuoso restaurante, colocaron espejos (al estilo del palacio de Versalles), pero no hubo caso.

Harrod's se deterioró con los años de inflación y no pudo recuperarse. Paulatinamente, fueron cerrando cada uno de los siete pisos.  En sus últimos días el único piso habilitado era la planta baja con poca mercadería, ropa para señoras y caballeros, colonias y jabones con la marca de la casa.  Los ingresos dependían de las pocas ventas y de lo que se recaudaba en el estacionamiento del subsuelo. En el fichero de ingreso de personal solo se leían 15 nombres. La tienda tenía sólo 50 personas.

Gath y Chaves cerró en 1974.

En 1977, los grupos Perez Companc y Tornquist compraron el paquete accionario de Almacenes Argentinos.  En esos años comenzó la meteórica carrera de Atilio Gilbertoni, direcctor comercial y quien en pocos años, pasó de empleado a dueño del 51% de las acciones de Harrods.

En 1983, Mohamed Al Fayed pagó 350 millones de dólares por la casa matriz de Londres y quiso recuperar la licencia sudamericana, ofreció a Gilbertoni 10 millones de dólares, sin éxito.  El egipcio llevó el tema ante los tribunales de Londres, Gilbertoni contrató a Bischoff, Frere & Ciolmele, uno de los principales estudios jurídicos de Gran Bretaña.

Entre 1993 y los primeros meses de 1999 varios inversores se interesaron en comprar la tienda: la chilena Falabella, la española El Corte Inglés, la francesa Printemps y dos cadenas hoteleras. Los promotores fueron dos altos funcionarios, Orlando Ferreres (ex viceministro de Economía, en 1993) y Manuel Solanet (ex secretario de Hacienda durante 1998). Gilbertoni les pidió que consiguieran inversores: Entre operadores inmobiliarios y hoteleros, bancos de inversión y empresarios de comercio, Gilbertoni recibió ofertas de hasta 50 millones de dolares. Pero todos los intentos naufragaron porque Gilbertoni no quería resignar su control accionario. 

En mayo de 1998, la Cámara de los Lores falló definitivamente a favor de Gilbertoni. Pero en los fundamentos del fallo describía la situación financiera del argentino como difícil. Las deudas acumularían millones de dólares.

Sin embargo, esto no significó el  repunte del centro comercial. Al contrario, Harrods Buenos Aires cerró ese mismo año saliendo a remate y sin un comprador efectivo (Falabella, El Corte Inglés y Printemps se mostraron interesadas).

Desde 1998 el edificio fue parcialmente reabierto para eventos culturales organizados por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.  En 2003 se realizó el ciclo Gallery Nights, y en 2008 y 2009 el Festival de Tango de Buenos Aires.

En 2009, la firma CBC Interconfianz declaró a la prensa que estaban trabajando en un proyecto de reapertura.

En abril de 2010 se anunció una inversión de 40 millones de dólares, abriría nuevamente sus puertas en 2013, conservaría el frente, el sector de té, y los ascensores.  Nada de esto sucedió.

En mayo de 2012 los propietarios analizaron una propuesta de un grupo de empresarios para transformar la ex tienda en un centro comercial con locales de indumentaria, venta de antigüedades, espacios para la gastronomía y el arte, y posiblemente un hotel.  

En 2013 voceros de la empresa propietaria confirmaron que trabajaban en el proyecto de reapertura para abrir allí una sucursal de Falabella.

Siguieron habiendo empresas interesadas en reabrir Harrods, y a pesar de las ofertas millonarias que les acercaron a sus dueños nunca lograron cerrar la operación.

La economía argentina en picada con períodos inflacionarios cíclicos que repercutieron en la clase media y la apertura de centros comerciales a lo largo de todo el país, afectaron a Harrod's.  Algo que no sucedió en Londres ni siquiera en épocas de crisis económicas mundiales.  La reina Isabel siguió haciendo allí sus compras de Navidad.

Las instalaciones de Harrods Buenos Aires fueron utilizadas para filmar algunas escenas de las películas La vendedora de fantasías, dirigida en Daniel Tinayre en 1950 y Su seguro servidor dirigida en 1954 por Edgardo Togni. También aparece en El tío Disparate, película argentina de 1978, dirigida por Palito Ortega protagonizada por Carlitos Balá y las Trillizas de Oro. Se puede ver la tienda en varias ocasiones a lo largo de este film ya que las Trillizas trabajan en la tienda.

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La vendedora de fantasías

Fotos propias tomadas durante La Noche de los Museos 2016

Oscuridad y silencio 

 



 Un gigante abandonado




En frente Galerias Pacífico


Por la calle Paraguay, abandonado


Oscuridad y  polvo 



Objeto de mi colección 


Calzador 


Nota: todos los datos son públicos y han sido publicados en distintos medios. Si hay algún error por favor contáctense y el mismo será corregido. 


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