Este blog no tiene un fin económico. Rescato objetos del olvido. Escribo sobre la Ciudad, sus comercios antiguos, su historia, sobre personas que ya no están y sobre lo que dejaron. Si algún comentario mío molestara a alguien, contactarse y el comentario será eliminado.

sábado, 1 de abril de 2017

34 Bar Notable: La Flor de Barracas (1897) (1) ex La Puñalada ex Tarzán ex Luna Park



La Flor de Barracas
El barrio dice que nació en 1897 pero la documentación da cuenta de 1906

Un bar reo que en un principio se llamó La Puñalada (casi nada, que quiere decir "casi todo", como decía Borges)


Viejo café de Barracas,
turbios recuerdos de entonces
que allá por el año once
tenía entreveros de facas…

Café de Barracas, Enrique Cadícamo - Eduardo Arolas


Suárez 2095 Barracas C. A. B. A. 



El cruce de Suárez y Arcamendia lo pispeé desde pequeña arriba del 100 que hace la curva ahí pero para a la izquierda, cuando toma el camino que lo lleva a Constitución.

La mirada se me iba primero a la Escuela Nomal Superior N° 5, Martín Miguel de Güemes, inaugurada en 1909, y luego, fugazmente, divisaba ese bar misterioso, solitario en un barrio fabril pero de tránsito incesante y comercial pero con poca gente de a pié.

Arcamendia 




El barrio de Barracas siempre fue barrio de guapos y cafés.  Los  ya desaparecidos T.V.O,  El León, La Luna,  La Banderita y  El Sol.  El Pensamiento, que sigue abierto frente a Plaza Colombia, o los notables El Progreso de Montes de Oca y California, y Los Laureles, de Iriarte y Gonçalves Días.



A fines del año 2009, un cartel en la fachada del edificio anunciaba la venta en block del edificio de dos pisos, se sintió como un mal presagio, se temía la demolición. 

La Sra. Mercedes Soto, viuda de quien lo manejó por más de medio siglo  estaba cansada.  

Don Camilo fue un mozo veterano que acompañó a Mercedes y a su esposo durante años, contaba que el café se llamó La Puñalada y luego Tarzán.  Leo que dijo:

“Con la llegada de los tres socios españoles fue rebautizado como La Flor de Barracas. Su época de esplendor fue cuando las fábricas vecinas trabajaban las 24 horas, eso ya pasó”.




Pese a los presagios, La Flor de Barracas fue rescatada, para alegría del  vecindario y de los porteños en general. 



María Victoria Oyhanarte, la flamante dueña, comentó:  

“Lo que  andaba buscando era hacer una inversión, y algunos amigos me hablaron de Barracas.  Me enamoré del barrio, del cielo, de las calles y las casas”.  
Un día descubrió que La Flor estaba en venta y la compró.   Decidió mantener el café y realizó una puesta en valor.  Trató de que todo estuviera como hacía 113 años, hasta la letrina en el baño de hombres.  Corría el año 2010.

Una pintura de Daniel Kaplan reproduce el salón de La Flor de Barracas con la presencia de los nuevos protagonistas

Victoria era acompañada en su nueva labor por sus cuatro hijos:  Pablo, Francisco, Tomás y Milagros, por su sobrino Ramón, por Hilda, una camarera, por
Ofelia (la cocinera de su casa, devenida en chef de La Flor) y por Pupi, Poroto y Ramón, que son del barrio y fundamentales en la cocina. 




La atención es cálida y la gente está distendida.  La próxima vez que venga -pensé- conoceré el patio de La Flor de Barracas que dicen que tiene un clima muy especial que se lo dan las plantas,  la guirnalda de luces de colores y la heladera de madera de seis puertas.


Un café simple, rico y cumplidor, entregado con una sonrisa, un lugar silencioso, poco concurrido, amable. Un placer.

En una de la Noche de los Museos, La Flor exhibió pinturas originales de Leopoldo Presas, Eugenio Daneri y Antonio Berni.

Mirar por la ventana el trajinar ajeno haciendo una pausa, mentirme un rato, en breve seré yo la que pase rauda 

Ravioles, ñoquis rellenos o filet de merluza a la romana con puré, entre otros platos que ofrecen a la hora del almuerzo o de la cena.

El piso antiguo, las sillas thonet, las mesas simples, los vasos clásicos, los individuales con firuletes...


El pintor Marino Santa María, interventor urbano y pionero en la  movida de Barracas con la “creación” del vecino pasaje Lanín, es otro de los habitué del bar.

Acá hay paz y amabilidad para el que guste entrar. 



Segunda visita

Lo primero que noté: cartel nuevo


Podría contar mi vida uniendo casualidades y hoy me ocurrió una serendipia más y van...

Entré y vi que había una cámara apoyada sobre un trípode, pregunté si molestaba en una mesa y me pidieron que me ubique en otra. 

Lo hice. Vinieron a atenderme. Yo miraba las paredes y notaba que faltaban imágenes.

Me explicaron que los sábados no abrían.  Pensé que me invitaban amablemente a retirarme, pero no.  Me dijeron que me prepararían lo que había pedido. Todo iba bien.

Observé que entraron más personas. Y mientras desayunaba escuché la conversación que mantenía quien atendía con esta gente y me enteré que eran los nuevos dueños.

Cuando vino a mi mesa le conté que no pude evitar oír y que con razón notaba el ambiente cambiado.

Me contó que es arquitecta.  Le conté de este blog y de como me gustan los bares. Me dijo que su marido tiene un blog y resultó que soy lectora de ese blog (no lo nombro porque no sé si él querrá). Llamó a su marido diciéndole "acá tenés una lectora".  Dijeron que iban a leer el mío.

Me dio placer conocerlos, saber que existe gente que está salvando los bares ( y como decía Borges de la gente buena "están salvando el mundo").

Sola, sin que yo le pidiera me invitó a conocer el patio que me había quedado con ganas de conocer la primera vez (todo tiene su momento).


Me traje de recuerdo el individual de papel.

Pedí la cuenta y vi que me cobraron algo simbólico.  Pedí que me cobraran el total de lo que consumí y no quisieron "para que vuelvas". 

Se hicieron cargo desde fines de diciembre del bar, están remodelándolo y le están tomando la mano al café antes de publicitarlo pero yo creo que están en condiciones, la amabilidad, el respeto, la cordialidad, el amor por lo que hacen vale mucho.

Mucha merd!

Monumento a Vieytes, en frente, donde todavía pueden estacionar gratis si van a La Flor de Barracas

Objeto de mi colección




Hasta un próximo post...

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