Este blog no tiene un fin económico. Rescato objetos del olvido. Escribo sobre la Ciudad, sus comercios antiguos, su historia, sobre personas que ya no están y sobre lo que dejaron. Si algún comentario mío molestara a alguien, contactarse y el comentario será eliminado.

domingo, 30 de abril de 2017

Negocios antiguos: Confitería Los Dos Chinos (1862-2011) (4) (abrió una franquicia)


Los Dos Chinos
Desde 1862
Chacabuco y Alsina

Foto tomada de

http://metejondebarrio.blogspot.com.ar/2012/12/los-chinitos-portenos-la-confiteria-los.html

con su autorización



Historia

En el año 1862 las esposas de los hermanos Carlos y Juan Gontaretti comenzaron a fabricar productos alimenticios caseros, salados y dulces y sus maridos salían a venderlos por las calles empedradas de Buenos Aires.

El 11 de octubre de ese mismo año, abrieron su primer local en la esquina de Potosí (hoy Alsina) y Chacabuco.

Para decorar la entrada colocaron dos estatuas de chinos que adquirieron en un barco anclado en el puerto de la Ciudad de Buenos Aires.  Así surgió el original nombre de la confitería, la que estaba “en la Esquina de Los Dos Chinos”.  

En la década de 1890, la confitería se trasladó a la esquina de enfrente, a la esquina NE donde estuvieron hasta 1974.  Esta fue su época de esplendor, y era frecuentada por escritores de Caras y Caretas (que trabajaban cerca).


Hoy esa esquina

La expansión no tardó en llegar, abrieron sucursales en los barrios más emblemáticos de Buenos Aires.  Y poco a poco la marca se convirtió en un clásico.
        
Enrico Caruso, Hipólito Irigoyen, Bartolomé Mitre, Leandro N.  Alem, Jorge Luis Borges y Aníbal Troilo, entre otras grandes figuras, visitaron la emblemática confitería.  En honor  a Caruso los pasteleros de Los Dos Chinos crearon un postre que llevaba su nombre. Caruso a cambio, dejó como un retrato autografiado.

En el año 1975, ya con nuevos dueños, trasladaron la casa matriz a la calle Brasil 780 en San Telmo, donde se diversificaron abriendo un hotel 4 estrellas y un salón de fiestas.  

También abrieron otras sucursales como las de Cabildo y Juramento por ejemplo.

Cerró en 2011.  

Hoy en lo que fue Los Dos Chinos de la calle Brasil hay un hotel llamado Intersur. 


A mediados de 2015 en Callao 1025 entre Marcelo T. de Alvear y Avenida Santa Fe  abrió un bar llamado Los Dos Chinos.


29-10-2016

Javier Ickowicz, uno de los socios de la cadena gastronómica Nucha, compró la marca y con el asesoramiento de Narda Lepes para elaborar la carta, llevó adelante el proyecto.  Es moderno, en un pizarrón cuentan la historia Los Dos Chinos a las nuevas generaciones.  Me dicen que los precios son altos, las porciones chicas y tardan en atender.  Dicen también que los productos son buenos y el ambiente silencioso.  Tendré que ir a conocer el lugar sabiendo que nada queda de aquél Los Dos Chinos de la calle Brasil que conocí en un evento en la década del 80.


Objetos de mi colección




Pinza terronera


Cucharita bañada en plata sellada

Marca Broggi 




 una factura


domingo, 16 de abril de 2017

Farmacia L'Aiglon (antes de 1936- todavía abierta) (1)

Farmacia L'Aiglon
Si bien dice el cartel "Soy tu farmacia", en diversos sitios todavía figura como L'Aiglon


Callao esquina Cangallo (hoy Pte. Perón)

A cien metros estuvo la antigua y famosa Confitería L'Ainglon que estaba en la esquina de Callao y Bartolomé Mitre (donde hoy está Starbucks).  

Aunque algunos blogs se confundan y crean que la farmacia reemplazó a la confitería, no es así ya que la confitería estuvo entre 1927 y  2007 y la farmacia está desde antes de 1936 (fecha del catálogo de mi colección). 

La confitería había sido fundada en el siglo XIX en la calle Florida, tuvo pista de patinaje y tenía un gimnasio en los pisos superiores donde se practicaba boxeo y al que concurría Carlos Gardel.


Antes de 1927 la confitería había estado en la calle Florida.  Probablemente la farmacia abrió en la misma época y su nombre se deba a que hayan tenido los mismos.  Este dato todavía no lo pude corroborar.


Objeto de mi colección


Año 1936

Negocios Antiguos: Polvo Royal (la marca aún existe) (2) (1863)


Polvo Royal
En la década del 50' el fabricante era Fleischmann Argentina Inc. con domicilio en Asamblea 1176 

El Polvo para hornear Royal nació en 1863.  Una mezcla a base de cremor tártaro y bicarbonato de sodio.  Desde 1935 está en la Argentina.

Fue usado por abuelas y mamás, era imprescindible para hacer postres.  El producto está relacionado con la familia, con las fechas especiales y factores emotivos del pasado.

Hoy Coto Parque Chacabuco


Actualmente el fabricante es la empresa Kraft Foods S. A. que se encuentra en  General Pacheco


  Royal es una marca líder, bien percibida en términos de calidad y confianza.  Es ideal para preparar recetas dulces o saladas y no aporta ningún sabor que altere la receta final.  Ideal para que las preparaciones queden “esponjosas”.



Objeto de mi colección

Recetario del año 1954



Recipiente del año 2011





Negocios Antiguos: Ex Editorial Kraft (1864) Hoy Coto


Editorial Kraft
Fue uno de los establecimientos gráficos más importantes de la industria nacional. Inaugurada en 1864.  Desde 1897 en Barracas.


Martín García y Jovellanos

Se conservó (algo) la fachada

Durante el proceso de organización nacional, se estableció en la zona aledaña a la Plaza de la Victoria (Plaza de Mayo nació de la unión de las plazas de la Victoria y del Fuerte) la “Litografía, Imprenta y Encuadernación Guillermo Kraft”.

Fundada por el inmigrante alemán Guillermo Kraft el el 4 mayo de 1864 en la calle Reconquista 83/5 hoy Banco Nación.

La imprenta fue uno de los grandes talleres gráficos porteños, junto con Jacobo Peuser, Lorenzo J. Rosso y Fausto Ortega & Ricardo Radaelli.  

Kraft había nacido en el ducado de Brunswick, Alemania.  Desde joven sintió atracción por las artes gráficas. 

Hacia 1880, su imprenta era reconocida por su técnica de impresión polícroma.  Se posicionó en el mercado del libro ilustrado de “semi–lujo”.  Se especializó en la impresión de papel moneda, estampillas, títulos y billetes de lotería. 

Desde 1885 editó la guía comercial "Anuario". También realizó concursos literarios, donde obtuvo el primer lugar Rosaura a las diez de Marco Denevi. 

Kraft falleció en 1893, pero sus hijos continuaron el trabajo de su padre, perfeccionándose en artes gráficas, incorporando siempre nuevas tecnologías.

En 1897 la firma instaló sus talleres en Barracas en la manzana comprendida por Martín García, Jovellanos, Uspallata e Isabel la Católica (con entrada en la calle España 151, hoy Gaspar Melchor de Jovellanos).

A mediados de la década de 1930 el local del Centro se trasladó a Reconquista  319/27 hoy Banco de La Pampa.

Tenía unos 500 trabajadores en la década de 1910, 1500 a fines de 1930 y alcanzó los 1750 empleados a mediados de 1940.

En Barracas hay varios casos de industrias que cerraron en diversos períodos de la historia argentina. Muchos de los edificios que ocuparon quedaron abandonados y fueron reciclados, otros, directamente derribados para construir torres. En Martín García y Jovellanos quedó algo de la Editorial Kraft.




Eran tres edificios:

Uno sobre Jovellanos el más antiguo, de corte inglés, con su fachada de centenarios ladrillos San  Isidro a la vista.

Otro en Martín García y Jovellanos uno más elevado, de estilo racionalista (1930 o 1940) mimetizado con el anterior con tejuelas.

El tercero, sobre Uspallata, más moderno.  Una construcción fabril con predominio de hormigón armado y ventanas de hierro con vidrios repartidos.

El conjunto que formaban los dos primeros edificios fue demolido por COTO solo mantuvo la estética de los frentes. 

Sobre Jovellanos hace años se produjo el hallazgo del empedrado colonial.



Objeto de mi colección






sábado, 15 de abril de 2017

Negocios antiguos: Casa "Rosette" (1865- probablemente hasta 1924) (1)


Casa "Rosette"
De Rivarés y Escayola, Sucesores de Julio Rosette & Cía. 

Fundado en 1865

Cuando Rivarés fallece en 1914 Don Juan Lorenzo Escayola (uruguayo, primo del Coronel Carlos Escayola) quedó como único dueño hasta su fallecimiento en 1924.  Aquí trabajó Pascual Contursi.

 Fue una importante zapatería en la esquina de Corrientes y Maipú, a una cuadra del café Guaraní en el que todas las noches tenían reservada una mesa Gardel y Razzano, cuando el dúo actuaba en el teatro Esmeralda, (hoy Maipo).


Foto tomada de Internet, si molesta su utilización contactarse y será removida.




Corrientes 682 esquina Maipú  Cerca de 1914

Foto tomada del sitio http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=493095&page=324 si molesta su publicación contactarse y será removido.



Vista desde la misma perspectiva en la actualidad, desde Maipú hacia Corrientes

Vista de la esquina desde avenida Corrientes, hoy funciona en esa esquina la pizzería La Casona

  
Nota aparecida en "Caras y Caretas" el 5 de septiembre de 1914


EL ESTABLECIMIENTO DE CALZADO DE LUJO


Todo mortal que viste y calza, -especialmente cuando calza bien-, conoce desde hace varias generaciones la importancia de esta gran zapatería de lujo, por la que durante medio siglo ha desfilado y desfila cuanto de más selecto tiene la sociedad argentina, y no decimos porteña porque el nombre Casa Rosette no está localizado: se pronuncia con idéntica familiaridad que en Buenos Aires hasta en los últimos confines del país.
En cualquier región, en cualquier capital de provincia, en cualquier pueblo de mediana importancia encontramos siempre con familias enteras que se calzan en lo de Rosette y que se refieren a esa casa tan naturalmente como si se tratase de un establecimiento situado a la vuelta de la esquina.
Esto se debe a que desde sus comienzos ha procurado mantenerse siempre a la cabeza de su ramo. Cuando se fundó, en 1865, atrajo al público bonaerense por el buen gusto de sus modelos, por la atención con que se servía a los compradores, por la perfección y calidad del calzado que vendía. Esta reputación, adquirida cuando nuestra metrópoli de hoy sólo era un poblado rodeado por estancias, ha perdurado a través de los años. La casa fue creciendo, fue mejorando, en la misma proporción que Buenos Aires fue creciendo y mejorando hasta llegar a lo que es hoy: una verdadera institución nacional íntimamente ligada a la historia social y elegante de la primera ciudad Sudamericana.
Retirado el fundador Rosette, hace ya muchos años, traspasó la casa que hasta hoy lleva su nombre a los señores Rivarés y Escayola, quienes dieron nuevo impulso a los negocios, aportando su laboriosa juventud llena de espíritu de empresa y de iniciativas modernas.
Como gerente de la casa, como alma directriz de ese gran mecanismo, figuró casi desde el primer día don Lorenzo Escayola, cuyo retrato aparece en esta página. Su figura es bien conocida de toda la clientela, su trato afable, su cultura y el acierto y criterio con que supo llevar adelante los intereses sociales que le estaban confiados pronto le captaron las simpatías de todo el mundo. Escayola llegó a ser algo así como la casa misma, hasta el punto de que sería tan difícil imaginarse el establecimiento sin don Lorenzo, como imaginarse la esquina de Corrientes y Maipú sin su casa Rosette.
Decimos su casa Rosette porque Don Lorenzo Escayola ahora se ha quedado solo. De la sociedad comercial se ha retirado el socio Sr. Rivarés, quien ya de hecho estaba retirado desde hace algún tiempo, pues, como antes decimos, la dirección general, especialmente en lo que a las relaciones con el público se refiere, recaía sobre don Lorenzo, el simpático amigo de cuantos de antiguo frecuentan la casa.
Así pues, aún cuando la firma comercial ha cambiado, no ha cambiado la dirección del establecimiento, ni el público echará de menos nada. Escayola sigue siempre en su puesto, hoy más propietario que ayer, -quizás más rico y más próspero-, pero siempre el mismo.
La casa Rosette, al retirarse el señor Rivarés, no ha dado por tanto vuelta a una nueva página de su historia. Sigue su historia, sin interrupciones, sin variaciones de miras, ni de criterio, ni de propósitos.

(Linda publicidad encubierta)

Desconozco en qué año cerró este comercio, sé que por lo menos hasta 1918 permaneció abierto. Es probable que haya cerrado cuando falleció Escayola en 1924.

En esta zapatería trabajó Pascual Contursi. Había nacido en Chivilcoy en 1888.  Se había mudado luego con sus padres a San Cristóbal. Ofrecía en el patio del inquilinato funciones de títeres, al que destinaba las horas libres de su trabajo en la zapatería.  En sociedad con Pascual Carcavallo (su compañero de trabajo), instaló otro comercio del mismo rubro que se llamó “La Esquina Rosada”, pero se fundieron rápidamente.


Objeto de mi colección

Pasa cordón






viernes, 14 de abril de 2017

Negocios Antiguos: Tambo, Almacén Suizo de Barbieri Hnos (1870), Confitería Reibaldi y Gandini (1875-1935) Modern Saloon (1) Farmacia



Confitería Reibaldi y Gandini 
Fabricó los primeros pan dulces

La Confitería Reibaldi y Gandini estuvo en Suipacha y Corrientes, comenzó su actividad en 1875. Fabricaba uno de los primeros pan dulces de Buenos Aires.  Antes fue el Almacén Suizo de Barbieri Hnos. y antes había sido un tambo.

Corrientes  901/9  y Suipacha

En muchos sitios dicen que esta confitería estuvo en la esquina SE de Corrientes y Suipacha, pero teniendo en cuenta la numeración (que publica el sitio Historia Digital) y el testimonio de una descendiente de Reibaldi en un comentario en un blog, (en el que dice que la confitería desapareció cuando se ensanchó la calle Corrientes) concluyo que la esquina era la NO de Corrientes y Suipacha. 

Fecha de la fotografía: 1904

Revista Caras y Caretas


Estado: Demolido circa 1935



El 20 de octubre de 1580 Don Juan de Garay fundó por segunda vez la ciudad de Buenos Aires.  En esa oportunidad dividió manzanas y repartió solares.

No hubo pan en la aldea hasta pasado el 1600, cuando dos hermanos instalaron una molienda de trigo.  Primero se hizo pan, la pizza vendría años después.  En 1617 se  colocaron en el riachuelo Las Conchas (Tigre) varias tahonas para moler trigo y en 1670 ya se exportaba harina, tasajo y cuero a Brasil y Europa. En la década del 20' del siglo XIX se colocó un molino en lo que hoy es la plaza del Congreso, por ello la confitería del Molino lleva ese nombre.

En 1738 la actual calle Corrientes se llamaba San Nicolás (por la iglesia que estaba donde ahora está el Obelisco).  En 1778 en Corrientes entre las actuales Suipacha y Esmeralda había una pulpería, una carpintería, un tambo (donde estuvo la confitería, en la esquina NO de Corrientes y Suipacha), una zapatería, y un caserón.

Todas las construcciones eran simples, de adobe y paja, salvo la pulpería que tenía techo de dos aguas, y el caserón de ladrillos y techo de tejas. 

No había diferencia entre la calle y la vereda (no había cordón), la gente en el verano ejercía sus oficios en la calle entre vendedores ambulantes y carruajes. 

Después de la batalla de Caseros la calle San Nicolás se hizo cosmopolita. 

En 1856 la calle ya se llamaba Corrientes, estaba empedrada, alumbrada a gas (antes con cebo vacuno), tenía varias casas de dos plantas.  

En 1870 el tambo cerró y abrió en su lugar al almacén Suizo de los hermanos Barbieri.  

Los que dicen que la Confitería de Reibaldi y Gandini estaba en la esquina SE dicen que en esa esquina estaba la pulpería El Caimán. Es probable que la pulpería haya estado, efectivamente donde dicen, pero no la confitería.   

El almacén Suizo en 1875 cerró y los nuevos dueños, Reibaldi y Gandini, abrieron una pastelería que dicen fue una de las primeras en hacer pan dulce en Buenos Aires, décadas antes lo hizo la Confitería del Molino.  En el primer piso de la confitería tenían un salón de fiestas llamado Modern Saloon.

Este edificio dicen algunos que por su fachada elaborada parece una obra del arquitecto Dubois. Si esto es así la pastelería (como negocio) funcionó antes en otro local o funcionó ahí y en algún momento se hizo el edificio con Dubois, pues este profesional llegó al país en 1888. 

En una guía de 1875 figuran Barbieri Hnos. con domicilio en Cuyo 79 dedicados a imprenta (si son ellos, al dejar el almacén, cambiaron de rubro).

Reibaldi y Gandini

Horno

Salón

Taller

Fotos tomadas del sitio http://www.hdarg.com

Fuente: Revista Caras y Caretas #294
Construido: Sin Datos
Estado: Demolido circa 1935
Arquitecto: Sin Datos
Fecha de la fotografía: 1904


En 1930 estalló en Nueva York la crisis financiera mundial –la primera del capitalismo-  que afectó al mundo y tuvo su reflejo en Buenos Aires.  Se dice que se ensanchó Corrientes y se hizo el subte para generar trabajo a través de la obra pública.

La confitería desapareció cuando demolieron edificios de la vereda Norte o impar.   Un edificio del Ingeniero Alejandro Enquin de 9 pisos ocupó su lugar.  Leí que también fue propiedad de Reibaldi.  

Eesta esquina hoy hay una farmacia


Traslado a Cabildo y Juramento

En 1872 en 25 de Mayo y Lavalle (actuales Cabildo y Juramento) hubo una confitería llamada Del Águila, que tenía por dueño al señor Canale.  Pasó luego a manos de Avelino Quevedo, Manuel Vila y Pedro Valmaggia en 1895.

En 1897, en esa esquina abr la Confitería Belgrano, fueron sus propietarios los señores Cabrini y Valmaggia, para pasar luego a manos de A. Castilla y Cia., hasta dar por terminada su primera etapa y ceder el espacio a la farmacia Hansen.  Farmacia Hansen -en Cabildo y Juramento (antes de 1915) actualmente Accademia della Pizza.

En  1915 abrió la Confitería Bazzi en Cabildo 2088 (actualmente Stock Center) estaba  al lado de la  farmacia Hansen.



Confitería Bazzi y Farmacia Hansen 1900

Foto tomada de Internet 


Modern Saloon

La Confitería Bazzi después pasó a ser Modern Saloon cuando Reibaldi y Gandini dejaron Av. Corrientes.  Modern Saloon utilizaba vajilla de porcelana y servicios de té de peltre, todo con el logo  MS, cerró y allí se construyó la galería Juramento (1962).   Sus últimos dueños fueron los hermanos Reibaldi.  Sobre Cabildo funcionaba la confitería famosa por su patisserie, y por Juramento, el salón con mesas de tapa de mármol verde con vetas marrones y sillas tapizadas con cuero verde oscuro.  Por mucho tiempo logró reunir a la clientela más distinguida del barrio y a la hora del té solía contar con la presencia de una orquesta o de un pianista, como el vecino René Cóspito.

Foto tomada del sitio Todo Tango 

Luego en la esquina funcionó "Downtown Records" (después Tower Records), la radio X4 y actualmente Stock Center.


 Fotos tomadas del Facebook  Galeria Churba o Galería Juramento

Cabildo y Juramento 1800

 Cabildo y Juramento 1942


Cabildo y Juramento hoy

Otra confitería que hubo en Corrientes y Suipacha fue la Confitería Nobel.



Objeto de mi colección de Modern Saloon todavía en Corrientes y Suipacha



Posterior a 1875 y anterior a 1935

“Modern Saloon” fue un lugar de encuentro de las señoras elegantes y adineradas de Bs. As. 

En la primer foto de este post de 1904 el primer piso ya estaba. Y si el arquitecto fue Dubois, éste pudo haber hecho su trabajo despues de 1888 , año en que llega al país.  Por lo que la pinza puede ser posterior a 1888 y anterior a 1935.


Negocios Antiguos: Chute & Brooks (1868)


Chute & Brooks

Florida 74

Charles Wallace Chute (1846-1923), norteamericano como su socio Thomas Brooks. Ambos se desempeñaron como fotógrafos retratistas en Buenos Aires y Montevideo. 

Chute arribó a Montevideo desde Boston (Massachusetts) en 1865 e instaló su compañía con Brooks en 1868. Juntos montaron estudios fotográficos en Argentina (Buenos Aires y Rosario) y Uruguay (Montevideo) y se volvieron famosos por la calidad de sus retratos

Regentearon sus estudios en Florida 126 (luego 74) de Bs. As. y en la calle 25 de Mayo 300 de Montevideo. 



Abrienron sucursales en las ciudades de Río de Janeiro (en Rua de Bragança 168).  Hacia 1870 en La Habana y Nueva York. 

Fueron corresponsales de la Revista Caras y Caretas y realizaron trabajos de importancia, como los registros fotográficos en estereografía de Montevideo y otras ciudades uruguayas. 

En 1901 inauguraron un nuevo estudio en la ciudad argentina de Rosario, en la calle Rioja 1061 (luego 660), atendido por Francisco Danforth y un hermano de Chute. 

Fueron premiados con el segundo premio en la Exposición Internacional de Santiago de Chile de 1875 y en la Exposición Internacional de París de 1878.


Objeto de mi colección








Negocios Antiguos: La librería “Peuser” (1867-1964) (1)


La librería “Peuser”
Se trata de los talleres gráficos 

“Y… si no lo encontrás, andá hasta lo de Peuser”


Uno de los mayores emprendimientos gráficos del país.




Siempre que pasaba por Av. Patricios miraba este edificio y me preguntaba qué fábrica habría sido.  Ayer, leyendo sobre otro negocio que estuvo al lado encontré la respuesta (serendipia nueva y van...).

Av. Patricios 567 edificio inaugurado en 1890 (la librería era de 1867) 

Ocupaba casi toda la manzana, no tengo certeza, pero es probable que haya llegado hasta la esquina donde en alguna época de principio de siglo XX y tal vez de finales de siglo XIX estuvo el estudio fotográfico de Capitanio.


Lo que realmente me sorprendió fue el detalle en el frente

Las piedras hablan...

Dice "Saxa Loquuntur" (las piedras hablan), y vaya si es cierto.

"Las piedras hablan" y está rodeada de piedras, detrás se ven los ladrillos originales. Parece un símbolo masón por la escuadra y no logro darme cuenta si se trata de un compás lo que se ve. 

Hermoso detalle.

Imagen tomada del sitio

http://www.barriada.com.ar/Barracas/visitantes_barracas-7.aspx


La historia de Peuser

Don Jacobo Peuser fue un inmigrante alemán nacido el 28 de noviembre de 1843 en Camberg, provincia de Hesse Nassau.

Llegó a los 12 años cuando su familia decidió radicarse en la Argentina.  Se establecieron en el Litoral.

Jacobo comenzó a trabajar en distintos establecimientos de artes gráficas, actividad que lo trajo a Buenos Aires.

En abril de 1867, cuando tenía 23 años, se instaló en Buenos Aires, donde abrió un pequeño local de librería en la calle San Martín entre las de Cangallo (hoy Tte. Gral. Juan D. Perón) y Piedad (hoy Bartolomé Mitre).

El negocio le quedó chico, por lo que en 1868 le compró a don José A. Bernheim, uno de los precursores gráficos de la época, la “Librería Nueva”, ubicada en Cangallo 89 de la antigua numeración.

Agrega nuevos rubros como la encuadernación de libros.  Tal es la actividad que desarrolla, que debe instalar otro negocio en la esquina de la calle Del Parque (hoy Lavalle) esquina Uruguay.

En 1891 se instala en la Cangallo y San Martín, edificio que se convertirá en su Casa Central, conocida como "esquina de Peuser".


LIBRERÍA PEUSER Cangallo (hoy Perón) y San Martín (Circa 1890)


Importa máquinas para trabajos especializados, su establecimiento vuelva a quedarle chico. Compra el predio de la avenida Patricios 567, en el barrio de Barracas, donde instala sus grandes talleres generales que permanecerán allí hasta su etapa final.  Aprox 1890.


Av Patricios  (Crca 1890)


Abrió sucursales en el interior de país, comenzando por La Plata en 1885 (a sólo tres años de fundada la ciudad).  En 1890 en Rosario, cuando vislumbró que se iba a convertir en el mayor puerto cerealero del país.  En 1910 en Once, Mar del Plata en 1920, Mendoza en 1923, Córdoba en 1924, 1930 el Anexo Florida, en 1938 en Constitución y al año siguiente en Boedo.

Abarcó varios rubros en las artes gráficas: láminas artísticas, acciones, etiquetas, boletos de tranvía, estampillas fiscales, recibos, pagarés, letras de cambio, libros escolares y comerciales.

Pero hay algo que todo el mundo recuerda: la Guía Peuser, imprescindible librito que no faltaba en ninguna casa y a la que se recurría para consulta de cualquier duda o información que fuere necesaria en la ciudad.

Su primer número apareció en 1887 y se iba actualizando, con la información al día, sobre todo en el cambio de recorrido del transporte.  El nombre “Peuser” llegó a ser sinónimo de “Guía”, a tal punto que, cerrada ya la casa, otro editor compró el nombre y la siguió publicando.  También se hizo la “Guía Peuser del viajero”, de mayor volumen que la anterior.

También hizo tarjetas postales con edificios públicos, avenidas, teatros, estaciones ferroviarias, parques y jardines, en fin, la vida y esencia de la ciudad plasmada las distintas épocas en que eran impresas. Para ello compraba las imágenes que tomaban importantes fotógrafos de la ciudad, como Harry G. Olds, Gastón Bourquin o Samuel Rimathé, entre otros.  Las series editadas eran numeradas, para facilitar los pedidos a los comerciantes.  El coleccionista y comerciante del rubro Marcelo Loeb publicó un catálogo de todas estas emisiones en 1997.

Don Jacobo Peuser falleció en Buenos Aires el 1° de noviembre de 1901. Sus descendientes y principales colaboradores continuaron con su obra por décadas. La casa continuó en permanente progreso.

En 1961, la Asamblea de Accionistas aprueba la creación de una nueva razón social, bajo el nombre: “Peuser S.A.C.I.”, la que subsiste hasta el cierre definitivo en 1964.

Quedó el edificio de la avenida Patricio 567, en Barracas, con su fachada prácticamente intacta, luciendo en el frente la leyenda “Fundado en 1867”.

Leí que en parte de el edificio funciona hoy un establecimiento gráfico que, según contaron familiares de Peuser, utiliza como oficina el primer piso donde aún hay parte del mobiliario original que perteneció a Jacobo.  Tendré que comprobarlo.


Objeto de mi colección


Negocios Antiguos: Las Filipinas (1869-tal vez cerró en 1943 luego de un incendio) (1)


Tienda Las Filipinas


Bartolomé Mitre 871 - Suipacha  137

Las Filipinas fue una tradicional tienda de la calle Suipacha, una de las que más vendía a crédito, tenía un nutrido archivo de cuentas.

Fundada en 1869 por un inmigrante castellano.


En Julio de 1943 en la actual calle Bartolomé Mitre se produjo un incendio en la famosa tienda "Las Filipinas", dejándola prácticamente destruida. Tal vez haya cerrado en esa oportunidad. 

Sobre la izquierda se puede observar el cartel del local de BOITANO dedicado a banderas y adornos.

A 50 metros de la Parroquia de San Miguel Arcángel, y de la famosa Tienda San Miguel convertida hoy en salón de fiestas.  En la esquina estaba "La Reina", una tienda dedicada a puntillería.

Su origen: Juan Manuel González había querido instalarse en Manila, capital de las islas Filipinas, hacia donde viajó en 1868, pero una epidemia desatada allí lo obligó a permanecer en el buque y a seguir viaje. Ancló en Buenos Aires donde abrió un modesto negocio que bautizó con el nombre de su frustrado destino. Poco después se desataría una epidemia en Buenos Aires.

Alejandro Argüelles de 72 años en 1967 dio un testimonio a Primera Plana, era el presidente de la tienda en ese momento.

No tengo datos acerca del año de cierre hasta el momento.




Si uno mira para arriba en la calle Bartolomé Mitre al 867/1/ 857/3 puede leerse "La casa que vende más barato" y el nombre de la tienda.



Objeto de mi colección