Este blog no tiene un fin económico. Rescato objetos del olvido. Escribo sobre la Ciudad, sus comercios antiguos, su historia, sobre personas que ya no están y sobre lo que dejaron. Si algún comentario mío molestara a alguien, contactarse y el comentario será eliminado.

sábado, 15 de abril de 2017

Negocios antiguos: Casa "Rosette" (1865- probablemente hasta 1924) (1)


Casa "Rosette"
De Rivarés y Escayola, Sucesores de Julio Rosette & Cía. 

Fundado en 1865

Cuando Rivarés fallece en 1914 Don Juan Lorenzo Escayola (uruguayo, primo del Coronel Carlos Escayola) quedó como único dueño hasta su fallecimiento en 1924.  Aquí trabajó Pascual Contursi.

 Fue una importante zapatería en la esquina de Corrientes y Maipú, a una cuadra del café Guaraní en el que todas las noches tenían reservada una mesa Gardel y Razzano, cuando el dúo actuaba en el teatro Esmeralda, (hoy Maipo).


Foto tomada de Internet, si molesta su utilización contactarse y será removida.




Corrientes 682 esquina Maipú  Cerca de 1914

Foto tomada del sitio http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=493095&page=324 si molesta su publicación contactarse y será removido.



Vista desde la misma perspectiva en la actualidad, desde Maipú hacia Corrientes

Vista de la esquina desde avenida Corrientes, hoy funciona en esa esquina la pizzería La Casona

  
Nota aparecida en "Caras y Caretas" el 5 de septiembre de 1914


EL ESTABLECIMIENTO DE CALZADO DE LUJO


Todo mortal que viste y calza, -especialmente cuando calza bien-, conoce desde hace varias generaciones la importancia de esta gran zapatería de lujo, por la que durante medio siglo ha desfilado y desfila cuanto de más selecto tiene la sociedad argentina, y no decimos porteña porque el nombre Casa Rosette no está localizado: se pronuncia con idéntica familiaridad que en Buenos Aires hasta en los últimos confines del país.
En cualquier región, en cualquier capital de provincia, en cualquier pueblo de mediana importancia encontramos siempre con familias enteras que se calzan en lo de Rosette y que se refieren a esa casa tan naturalmente como si se tratase de un establecimiento situado a la vuelta de la esquina.
Esto se debe a que desde sus comienzos ha procurado mantenerse siempre a la cabeza de su ramo. Cuando se fundó, en 1865, atrajo al público bonaerense por el buen gusto de sus modelos, por la atención con que se servía a los compradores, por la perfección y calidad del calzado que vendía. Esta reputación, adquirida cuando nuestra metrópoli de hoy sólo era un poblado rodeado por estancias, ha perdurado a través de los años. La casa fue creciendo, fue mejorando, en la misma proporción que Buenos Aires fue creciendo y mejorando hasta llegar a lo que es hoy: una verdadera institución nacional íntimamente ligada a la historia social y elegante de la primera ciudad Sudamericana.
Retirado el fundador Rosette, hace ya muchos años, traspasó la casa que hasta hoy lleva su nombre a los señores Rivarés y Escayola, quienes dieron nuevo impulso a los negocios, aportando su laboriosa juventud llena de espíritu de empresa y de iniciativas modernas.
Como gerente de la casa, como alma directriz de ese gran mecanismo, figuró casi desde el primer día don Lorenzo Escayola, cuyo retrato aparece en esta página. Su figura es bien conocida de toda la clientela, su trato afable, su cultura y el acierto y criterio con que supo llevar adelante los intereses sociales que le estaban confiados pronto le captaron las simpatías de todo el mundo. Escayola llegó a ser algo así como la casa misma, hasta el punto de que sería tan difícil imaginarse el establecimiento sin don Lorenzo, como imaginarse la esquina de Corrientes y Maipú sin su casa Rosette.
Decimos su casa Rosette porque Don Lorenzo Escayola ahora se ha quedado solo. De la sociedad comercial se ha retirado el socio Sr. Rivarés, quien ya de hecho estaba retirado desde hace algún tiempo, pues, como antes decimos, la dirección general, especialmente en lo que a las relaciones con el público se refiere, recaía sobre don Lorenzo, el simpático amigo de cuantos de antiguo frecuentan la casa.
Así pues, aún cuando la firma comercial ha cambiado, no ha cambiado la dirección del establecimiento, ni el público echará de menos nada. Escayola sigue siempre en su puesto, hoy más propietario que ayer, -quizás más rico y más próspero-, pero siempre el mismo.
La casa Rosette, al retirarse el señor Rivarés, no ha dado por tanto vuelta a una nueva página de su historia. Sigue su historia, sin interrupciones, sin variaciones de miras, ni de criterio, ni de propósitos.

(Linda publicidad encubierta)

Desconozco en qué año cerró este comercio, sé que por lo menos hasta 1918 permaneció abierto. Es probable que haya cerrado cuando falleció Escayola en 1924.

En esta zapatería trabajó Pascual Contursi. Había nacido en Chivilcoy en 1888.  Se había mudado luego con sus padres a San Cristóbal. Ofrecía en el patio del inquilinato funciones de títeres, al que destinaba las horas libres de su trabajo en la zapatería.  En sociedad con Pascual Carcavallo (su compañero de trabajo), instaló otro comercio del mismo rubro que se llamó “La Esquina Rosada”, pero se fundieron rápidamente.


Objeto de mi colección

Pasa cordón






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