Este blog no tiene un fin económico. Rescato objetos del olvido. Escribo sobre la Ciudad, sus comercios antiguos, su historia, sobre personas que ya no están y sobre lo que dejaron. Si algún comentario mío molestara a alguien, contactarse y el comentario será eliminado.

martes, 25 de abril de 2017

Negocios antiguos: Orologería Toscana (fecha probable entre 1822 y 1881)



Orologería Toscana

de A. de Agostini y Cia.

Cuyo 491 (actual Sarmiento) CABA

La calle Cuyo se llamó así entre 1822 y 1911.

El 4 de agosto de 1881 se instaló el primer teléfono en el país, este aviso no lo tiene, por lo que debe ser anterior.


Hoy local de Swiss Medical


Negocios Antiguos: Café de los Catalanes (1799)



Café de los Catalanes 

El café de los Catalanes es considerado el primer café que se abrió en Buenos Aires.  Fundado el  2 de enero 1799, por el ligur don Miguel Delfino.  Estuvo situado en la esquina NE de la intersección de las calles Santísima Trinidad y Merced (actuales San Martín y Tte. Gral. Juan D. Perón).  

Después de la muerte de Delfino, el comercio fue transferido a Francisco Migoni, también italiano, quien lo  refaccionó y le dio impulso hacia el año 1856. 

Al local se ingresaba por la ochava, la puerta tenía forma de ojiva, del dintel de la puerta pendía un toldo que servía en temporada de lluvias para esperar los carros.  Las únicas aberturas hacia el exterior eran dos grandes ventanales que daban a cada una de las calles. 

Fue frecuentado por las familias más destacadas de la sociedad porteña. El local contaba con una sala de gran tamaño y con patio. 

Allí se consumía café, té, chocolate, candial, horchata, jugo de naranja y bebidas alcohólicas.  La particularidad del Café de los Catalanes fue su manera de servir el café con leche: se le entregaba al cliente una medida de azúcar no refinada.  El parroquiano debía colocar primero el azúcar en el tazón y recién después, el mozo servía el café con leche hasta desbordar.  El servicio se completaba con tostadas cubiertas con manteca y una capa de azúcar.

En 1810 existió una rivalidad entre los habitués del Café de los Catalanes y los del Café de Marco. En este último se reunían los partidarios de Fernando VII, los “antivirreynales” lo hacían en el de los Catalanes.  

Los primeros grupos que organizaron reacciones contra el virrey y su régimen estuvieron en el Café de los Catalanes: Pancho Planes, Víctor Fernández Grimau, Enrique Martínez, Fontuzo, Voizo y otros jóvenes que reunían a la gente para atraerla hasta el centro y así organizar manifestaciones que pedían la renuncia del virrey.  Este café estuvo  ligado a la Revolución de Mayo.

En el año 1873  cerró sus puertas definitivamente. Hoy hay un barcito llamado Impasse y ni una placa que lo recuerde.

Hoy Café Impasse


Hasta un próximo post.

lunes, 24 de abril de 2017

Negocios antiguos: Farmacia La Estrella (1834- todavía en actividad) (1)


Farmacia La Estrella (1834)
La más antigua que se tenga memoria, hubo otras pero ella desafió al tiempo

La más antigua del país y la primera de América del Sur, antes fue la Farmacia Santo Domingo y la Farmacia Demarchi.   Continúa en actividad.  Inaugurada en 1834 (el edificio que conocemos data de 1895).  En 1971 fue adquirida por la entonces Municipalidad de la Ciudad quien permite que funcione a condición de conservar el mobiliario y respetar el edificio. Forma parte del Museo de la Ciudad.  Por disposición gubernamental, los colectivos ya no pasan por la zona para evitar que las paredes se agrieten con las vibraciones.

En los altos del edificio en el año 1968 mi admirado arquitecto José María Peña creó el Museo de la Ciudad.  Gracias a Peña la farmacia es un museo viviente desde 1969, se le permite a la farmacia seguir funcionando respetando edificio e interior.


Edificio de 1885 en Alsina 416 Defensa 201

 Una belleza. Aún conserva su estilo y los detalles de valor estético e histórico.  Los muebles son originales.  Las vidrieras exhiben objetos cotidianos de un Buenos Aires antiguo.


La salud en la colonia

No existían farmacias en la ciudad. Los primeros boticarios fueron los jesuitas que instalaron una pequeña botica frente al paredón de San Ignacio.

Entre los siglos XVI y gran parte del XIX la gente se automedicaba, se preparaban remedios caseros, el enfermo era cuidado en su hogar y se consultaba, si era necesario, a un curandero.  Coexistió la medicina popular con la que se iría haciendo científica, en principio restringida a las élites locales, los pobres eran objeto de atención sólo en caso de peligro de epidemia.

En 1778 Buenos Aires tenía 24 mil habitantes, atendían la salud de la población sólo 9 médicos, 2 cirujanos, 6 sangradores, 5 boticarios (jesuitas que proveían de drogas como si fueran médicos)  y 48 barberos (sacaban dientes y muelas). 

En 1810 la expectativa de vida era de 45 años.  El censo de ese año decía que en la ciudad ya había 13 médicos, un practicante, 65 sangradores (incluía a los barberos), 13 boticarios y 41 cirujanos auxiliares de la medicina.

Había lepra, sífilis, tuberculosis, y la ciudad era foco de concentración y propagación de enfermedades que llegaban con los inmigrantes que viajaban sin controles sanitarios.  También las pestes surgían por  los mataderos no controlados y de la costumbre de arrojar basura a las calles. Y a los enfermos terminales se aplicaba una especie de eutanasia con métodos crueles.


El primer hospital 

Cuando Garay fundó Buenos Aires en 1580, la manzana 36 del primitivo trazado, fue asignada para el primero de la ciudad.  Estaba destinado a militares, se lo denominó “Hospital Militar San Martín de Tours”, y fue inaugurado oficialmente por Hernandarias de Saavedra en el año 1605.  Hasta mediados del siglo XVIII fue el único de Buenos Aires.  Los padres betlemitas se ocupaban de él.

Estaba ubicado en la manzana comprendida entre las calles Sarmiento y Corrientes, Reconquista y 25 de de Mayo, a cien metros del Monasterio de la Merced.   Cabe aclarar que la calle San Martín no se llama así por el Libertador, sino por el patrono de la ciudad.


Idea de Rivadavia

Bernardino Rivadavia vivía en la calle Defensa llegando a la actual Belgrano, entre el convento de Santo Domingo y la iglesia San Francisco de Asís.  Su casa todavía está en pie y ocupada por una cochera. 

A partir de 1822 Rivadavia y Manuel Moreno propiciaron el mejoramiento de la situación sanitaria.

El censo de 1826 informaba que había 39 médicos y 22 boticarios. La expectativa de vida se había extendido hasta los 53 años.  Existía el peligro de los médicos truchos.

Rivadavia invitó a venir al país a científicos. Con esa inmigración, en 1834 ingresaron muchos profesionales con el fin de trabajar en la ciudad ya independizada de España pero que aún necesitaba organizarse y desarrollarse.


Farmacia de Santo Domingo (1834)

En esas circunstancias, Rivadavia le encomendó al importante bioquímico y botánico Pablo Ferrari, italiano, que organizara un museo de historia natural.  Ferrari terminó fundando la Farmacia de Santo Domingo en 1834 (según la página de Química La Estrella fue en 1836).  Estaba frente al convento Santo Domingo (donde descansan los restos de Manuel Belgrano, quien vivía a pocos metros de allí, por la calle que hoy lleva su nombre).

Farmacia Demarchi (1838)

En 1838 adquirió la farmacia de Ferrari el barón suizo Silvestre Demarchi quien, instaló luego una droguería mayorista y un laboratorio en 1900 que llamó De la Estrella.



Farmacia Demarchi

Foto tomada del sitio http://elmuseopublicodebuenosaires1812-1862.blogspot.com.ar/2013/01/la-farmacia-la-estrella-sucesora-de-la.html si molesta su utilización contactarse y la misma será removida

En 1854 fallece Demarchi.

En 1864 Demetrio en sociedad con el norteamericano Melville S. Bagley ex cadete de la farmacia comienzan a formar lo que sería la compañía Bagley.

Farmacia La Estrella (1885)

En 1885 los hijos de Silvestre, Antonio, Marcos y Demetrio, asociados con el bioquímico Domingo Parodi, construyeron un edificio para una nueva farmacia en la intersección de las entonces Potosí y Reconquista (hoy Alsina y Defensa).

Así nació la Farmacia La Estrella tal como la conocemos. La colocaron en el centro social y comercial de Buenos Aires, frente a la iglesia San Francisco de Asís, a metros del convento de Santo Domingo y a metros de la iglesia San Ignacio de Loyola.  La ubicación no era casual, las campanadas de las iglesias guiaban a los vecinos hasta el negocio y me imagino que también se aseguraban concurrencia.  "No repararon en gastos" dijo Caras y Caretas.

Una característica común a todas las boticas de la ciudad de Buenos Aires iba a ser su ubicación, preferentemente en una esquina (para una fácil localización) y frente a una iglesia. 


Droguería de la Estrella (1896) primera fábrica de remedios en el país


Hacia 1860 la empresa estaba entre las más grandes de América del Sur.  Importaban drogas y en Victoria y Saavedra instalaron la primera fábrica de remedios del país.


Droguería de la Estrella Ltda. (1906)


El hijo de Demetrio, Marcos Demarchi di Demetrio estuvo a cargo de la farmacia hasta 1906 año en que traspasa el negocio a los señores Soldati, Craveri, y Tagliabue.

Se transformó en Sociedad Anónima, con el nombre de “Droguería de la Estrella Ltda.”, base de la actual Química Estrella.

Incorporaron a la droguería del Indio y a la farmacia del Aguila de Buenos Aires, la droguería Inglesa de Rosario, otra de Bahía Blanca y otras del interior del país.


La publicidad 

La Farmacia de la Estrella se empezó a hacer conocida, hacía publicidad sanitaria en las últimas décadas del siglo XIX.  

Caras y Caretas publicó un dibujo en el que el doctor Eduardo Wilde fumigaba las calles porteñas acompañado de un asistente mientras un ciudadano huía de los desinfectantes y la Muerte espiaba, guadaña en mano con un texto que decía "Se imponen las medidas radicales antes de que la peste nos infeste".

Sucursales

La Farmacia de la Estrella ya tenía sucursales en Montevideo, Rosario, Córdoba y San Nicolás de los Arroyos y, más tarde, otros comercios se encargaron de proveer  de medicinas a la población. 


El primer delivery

Después de la caída de Rosas en 1852 comenzó a funcionar en el país el servicio de correo privado.
Los clientes del inteior compraban a la botica y los productos eran enviados por diligencia a través de distintas empresas, entre ellas "Mensajerías Argentinas" (la primera de las empresas privadas de correos) o por la "Mensajería Ninfas del Plata" ambas a nombre de Don Antonio Demarchi Hermanos, Calle de la Defensa no. 137, Buenos Ayres, o por la mensajería  "La Voladora".  Los viajes eran peligrosos por los ataques de los indios y la falta de caminos adecuados. 

Preparados y Anticolérico

En el comercio más antiguo de la ciudad se producían las píldoras Parodi para la tos el jarabe Manetti para la indigestión, la limonada Roger y el aperitivo y tónico estomacal Hesperidina.

Con el brote de cólera que azotó a Buenos Aires y Corrientes, y terminada la guerra de la Triple Alianza en 1870, la botica y Droguería A. Demarchi y Hermanos" lanzó al mercado un “anticolérico” en base a quinina.


El digestivo Hesperidina

Fue un aperitivo y tónico estomacal con vitamina C que trajo el norteamericano Bagley, afincado más tarde entre nosotros, y cuyo lanzamiento contó con el apoyo financiero de los hermanos Demarchi. Posteriormente y hasta el presente esta bebida ha sido comercializada como un aperitivo alcohólico, relativamente popular.en 1829.



Las vacunas

Saturnino Segurola aplicaba la antivariólica a la sombra de un árbol del barrio de Caballito, hoy conocido como el Pacará de Segurola en la esquina de Puán y Baldomero Fernández Moreno, a metros del parque Chacabuco.  En esa época no existían calles, sólo un gran quinta con una casona colonial donde Saturnino Segurola salvaba vidas.

Puán y Baldomero Fernández Moreno


Relación entre Demarchi y Facundo Quiroga

Una de las hijas de Facundo Quiroga, Mercedes, estaba casada con Antonio, uno de los hijos de Demarchi.

La grieta

Al morir Juan Manuel de Rosas en Southampton, Inglaterra, un grupo de seguidores del restaurador quiso organizar una misa en su memoria en Buenos Aires. El gobierno nacional se opuso a los honores (era presidente Avellaneda).   Ante el intento de homenaje, descendientes de las víctimas de Rosas, idearon profanar la tumba de Juan Facundo Quiroga (fallecido en 1835) que se halla en el cementerio del norte (hoy de la Recoleta) y destruir otros símbolos federales.

Antonio Demarchi, advertido de lo que iba a suceder, tomó precauciones. Ocultó el cadáver de su suegro detrás de una pared que mandó construir rápidamente, ubicando el féretro de manera vertical e hizo borrar el nombre de Quiroga de los registros del camposanto.

Cuando la masa de unitarios entró, se dirigió al lugar donde se suponía que estaba el  cajón con el cuerpo de Quiroga, enlazó la estatua de la Virgen La Dolorosa (que se ubica en la parte superior de la bóveda) pero fnalmente, tal vez por no encontrar el cuerpo, no rompieron nada.  

Los descendientes de Quiroga guardaron discreción durante más de un siglo.  El apellido era considerado “maldito” para el "liberalismo masónico triunfante" dice un texto.  Quisiera saber más de este tema, espero algún día poder ampliar.
Durante más de un siglo no se supo donde estaba el cuerpo de Quiroga.  En 2005 se produjo un hallazgo fruto de una investigación en la que se aplicó tecnología moderna y gracias a la colaboración de sus descendientes. Se descubrió finalmente dónde lo había colocado su yerno.  Sabemos ahora que Quiroga yace de pie detrás de una pared en la bóveda de la familia Demarchi, en el cementerio de la Recoleta.
La isla

Antonio Demarchi era dueño de la isla que lleva su nombre, lugar en el que una ex presidente quería hacer un polo audiovisual. 

Decoración del local de La Estrella


El cielorraso está decorado con pinturas de Carlos Barberis  (1861, Tucumán - 1913, Buenos Aires).
Las estanterías son de nogal de Italia, hay dos pinturas de 1,30 m x 2 m, cristales de Murano, mármol de Carrara, pisos de mayólicas venecianas, marquesinas de hierro forjado, ornamentación que todavía se conserva.

Barberis pintó alegorías femeninas representando a la botánica y a la química.  Dos mujeres, jóvenes y saludables, se enfrentan a otra enferma, simbolizando el triunfo de la farmacia y la salud contra la enfermedad.


 Mural principal del cielorraso de la antigua farmacia. 

Detalle del techo la enfermedad y la farmacopea

Foto tomada del sitio http://www.argentinaparamirar.com.ar/notas/ver/69/museo_de_la_ciudad_ de_buenos_aires_en_el_barrio_de_monserrat_ciudad_de_buenos_aires  si molesta su utilización contactarse y la misma será removida

La balanza

En 1918, llegó desde Estados Unidos la balanza que aún funciona y compite con otra, electrónica.

Placa en la vereda donde consta la fecha en que fue construido el edificio



Detalle del piso


Tertulias

Además de sus laboratorios alopático y homeopático y de su herboristería que continúan abasteciendo  a los enfenrmos del siglo XXI, la farmacia cumplía la función social de ser salón de tertulias. Allí discutieron personajes como Bartolomé Mitre, Julio Roca, Carlos Pellegrini e Hipólito Yrigoyen.



Química La Estrella (1928)

En 1921 se decide la compra de un terreno de alrededor de 40000 metros cuadrados en pleno corazón geográfico de Buenos Aires, situado en la Avda. de los Constituyentes y Chorroarín.

En el mes de agosto de 1924 se inicia la construcción de la fábrica, bajo la dirección de ingenieros holandeses y alemanes.

Se inaugura en el año 1928 la nueva fábrica.


Objeto de mi colección

Posterior a 1906 por la denominación Ltda.

Encontré errores en diversas páginas web incluso en las de la propia Química Estrella,

Si hubiera algún error en mi relato contáctense y de corroborarlo éste o éstos, serán corregidos.

Hasta un próximo post.

domingo, 23 de abril de 2017

Negocios antiguos: Bazar Francés (1855) (2)


Bazar Francés 

Tengo muy pocos datos de este bazar.  Conozco un par de direcciones aportadas por los objetos y la fecha del comienzo de actividad de este bazar (1855), fue me la proporcionó una descendiente del fundador. 


Por los objetos que conseguí sé que tuvo dos direcciones: una de ellas Florida 72 y otra Florida 44.



Objeto de mi colección de Florida 72

Centro de mesa de porcelana con broncería






Objeto de mi colección con su otra dirección 

Taza de té de Florida 44




¿Actualmente qué hay en esas direcciones?


Florida 72

En Florida 72 hoy está la zona peatonal que tiene un monumento de forma triangular en la intersección de Florida con diagonal Presidente Roque Sáez Peña. La diagonal Roque Sáenz Peña se empezó a construir en 1913, pero el plan venía desde 1907.


Florida 44

La numeración Florida 44 no existe más.  Hay tres edificios cercanos: uno en Florida 28/38, sucursal del HSBC, un antiguo edificio obra del arquitecto francés Louis Faure Dujarric y del escocés Robert Russell Prentice; al lado un edificio moderno que hoy es también del HSBC en Florida 40 y en la esquina el Edificio Miguel Bencich (obra del arquitecto Eduardo Le Monnier), en cuya planta baja funciona hoy una sucursal de Farmacity (en Florida 52).


En el edificio de Florida 40 creo que estuvo el Bazar


En Florida 40 (la torre entre el antiguo edificio y la farmacia) hoy hay un edificio de oficinas de estilo moderno proyectado por Mario Botta y Haig Uluhogian para alojar la casa central de la Banca Nazionale del Lavoro en Buenos Aires en 1989.  

En esa parcela se ubicaba anteriormente un edificio de 1893 que había sido construido por José de Carabassa (fundador del Banco de Carabassa en 1860).  En la planta alta de uso residencial y en la planta baja con locales comerciales (donde creo que estaba el bazar).  Todo me permite suponer que el bazar se mudó a esa de dirección cuando se corría el rumor de que se iba a abrir Diagonal Norte (1907) y antes de que empezaran las demoliciones. 

Dato: al proyectar el nuevo edificio de la BNL los arquitectos respetaron la altura del Edificio Bencich, colocando los pisos superiores con un frente escalonado para no taparlo.

Los dueños del banco también adquirieron el edificio contiguo de Florida 28/38, conocido porque allí funcionó la Casa Mappin & Webb.

En enero de 2006, al retirarse del país, la BNL vendió el edificio y parte de sus bienes al HSBC, que pasó a ocuparlo hasta la actualidad.



Seguiré investigando.


Se agradece cualquier información sobre este negocio.



Hasta un próximo post.


viernes, 21 de abril de 2017

Negocios antiguos: Confitería La Perla (posiblemente posterior a 1857 y anterior a 1937)


Confitería La Perla


Artes y Cangallo (actuales Carlos Pellegrini y Perón)

Imagen tomada del sitio http://finaldepagina.blogspot.com.ar/2016/07/publicidad-argentina-en-verso-ii.html si molesta su utilización contactarse y será removida.

Leí en algún sitio que esta confitería estuvo en el Mercado del Plata y yo creo que no puede ser porque El Mercado (que funcionó entre 1856 y 1947) se dedicaba casi totalmente a la venta de abasto (alimentos) y al por mayor.  Por lo que debe haber estado en frente.

La publicidad no indica en cuál de las esquinas estuvo, pero ya descartamos una.

Por deducción, teniendo en cuenta los nombres de las calles que aparecen en la publicidad, la confitería estuvo entre los siguientes años:

La calle Artes se llamó así entre 1822 y 1907.
La calle Cangallo se llamó así entre 1822 y 1848 y volvió a llamarse del mismo modo entre 1857 y 1984.

Por lo tanto, por deducción, la Confitería La Perla (con los nombres antiguos de las calles) estuvo abierta entre los años 1822-1848 ó 1857-1907 (lo más probable).  Pudo haber continuado abierta cuando las calles cambiaron de nombre pero no encontré aún documentación que lo avale.

Como sabemos  que no estuvo en la esquina que estaba el mercado, pudo haber estado en la esquina SE o en las que fueron demolidas para abrir la  avenida 9 de Julio, hecho que ocurrió en ese tramo en el año 1937.

En la imagen se ve un arco que cruza lo que sería hoy Carlos Pellegrini llegando a Perón que dice "Pida licores Cusenier" y se ve en la esquina SE carteles con bebidas, por lo que deducimos que ahí había un bar.

Hoy en la esquina que era un bar (esquina SE) también hay un bar.




Pareciera ampliando la foto antigua que la confitería se encontraba en la esquina S. O, puede verse parte de la vidriera.  Me inclino por esa esquina porque en la NO se ven maniquíes, por lo que parece que allí había una tienda.

Si estaba abierta la confitería cuando se demolió la cuadra para hacer la avenida 9 de Julio la confitería pudo haberse trasladado o cerrado definitivamente.

Por el momento no tengo más datos.



jueves, 20 de abril de 2017

Negocios antiguos: Sastrería Wenceslao Mera (fecha probable 1857/1911)


Sastrería Wenceslao Mera 

Cuyo 901/21 esquina Suipacha

Imagen tomada del sitio http://finaldepagina.blogspot.com.ar/2016/07/publicidad-argentina-en-verso-ii.html si molesta su utilización contactarse y será removida

Cuyo actual Sarmiento se llamó así entre 1822 y 1911.

La Perla estuvo probablemente en esa esquina cuando las calles se llamaban de esa manera entre 1857 y 1937.

Si ambas publicidades aparecieron en una misma publicación, ambas estuvieron antes de 1911.

Hoy Suipacha Gourmet





miércoles, 19 de abril de 2017

Negocios antiguos: Tienda San Miguel (1857) (1)


Tienda San Miguel
hoy Palacio San Miguel

Inaugurada en 1857

Elías Romero fue el propietario de la tienda especializada en telas de tapicería, alfombras, cortinas y decoración.  Se inauguró  en la calle Victoria 756 (hoy Hipólito Yrigoyen donde hay un estacionamiento) y en 1871 se mudó a su tradicional sitio en Suipacha y Piedad.  Actualmente el local se conserva tal como fue reformado en 1926, con mármoles en la fachada, techos vidriados y el vitral de San Miguel al fondo.  Actualmente se destina a eventos sociales y su propietario (según tengo entendido) es ministro del actual gobierno.


 Suipacha y Bartolomé Mitre

Imagen publicada por diversos sitios


Un salón con claraboyas de cristal

Un ventanal con un vitral de San Miguel Arcángel se destacaba en la esquina.



Imagen tomada del sitio  http://aguitba.blogspot.com.ar/2010/06/una-joya-arquitectonica-representativa.html



Cuentan que el dueño entregaba a sus clientes muestras de 1 m2 de telas
para que se llevaran y probaran si combinaba con sus muebles y
 los clientes volvían al salón y devolvían las telas después de probarlas en su casa.


Objeto de mi colección



Porta bolsas

martes, 18 de abril de 2017

Negocios Antiguos: Primeros estudios fotográficos Lahore Hermanos (1858 posterior a 1871) (1) I


Los inicios de la fotografía en nuestro país

Lahore Hermanos, Emilio y León


Emilio Lahore fue un pintor y daguerrotipista francés que llegó al Río de la Plata en 1856 y
a los 27 años de edad.

Los estudios fotográficos que empezaron armarse en Buenos Aires eran desarrollados en general
por inmigrantes europeos cuya actividad era la de ser pintores, químicos o daguerrotipistas.

 Un año después de su llegada se desempeñó como profesor de dibujo y pintura en el Liceo del Plata (que aún no sé dónde se encontraba) y continuó enseñando allí aún después de hacerse cargo de la Cátedra Supernumeraria de Dibujo natural y de figura de la Universidad de Buenos Aires. 

En septiembre de 1858 puso en sociedad con Ceppe un negocio de retratos al daguerrotipo y al óleo, que funcionó en Belgrano 199 hasta el año 1860.  En esa dirección hoy está la Plaza Presidente Juan Domingo Perón en avenidas Paseo Colón y Belgrano.


Plaza

Ese 1860 la firma se trasladó a la calle Buen Orden (hoy Bernardo de Irigoyen) 96 donde permaneció hasta 1871 pero por lo menos en la tarjetería, desaparece el nombre de su socio.

Emilio Lahore Buen Orden 96 a partir de 1871

Foto tomada del sitio m-angel's sin molesta su difusión contactarse y la misma será removida.

En Buen Orden 96 (hoy Bernardo de Irigoyen) entre Hipólito Yrigoyen y Av de Mayo, hoy hay un bar, al lado de la semillería Durán.

Ex Buen Orden 96


En Uruguay

En Montevideo estuvo asociado temporalmente con el retratista Desiderio Jouant en Ituzaingó 139.

Un día después de la caída de Paysandú ingresó en la ciudad y tomó fotografías de los desastres causados por los bombardeos brasileños.

Nueva dirección



A partir de 1871 arma su estudio en la calle Santiago del Estero 770 en sociedad con su hermano León Lahore, quien por lo que pude observar en el material que vi, termina sucediéndolo.

Tarjeta posterior a 1871
Lahore Hnos. Santiago del Estero 770

En esta tarjeta también aparece el domicilio Santa De 1553 tal vez cada uno de ellos atendía cada una de las sucursales.


León Lahore


León Lahore (1825-1889) también pintor y daguerrotipista, trabajó como su hermano en Montevideo y Buenos Aires. Discípulo del pintor francés Horace Vernet.

León Lahore tuvo un negocio en Perú 220 (según consta en tarjetas de la época) antes de estar en sociedad con su hermano en Santiago del Estero 770.



Perú  220 como la ubicamos hoy no puede ser, pues corresponde a  La Manzana de las Luces que data de la época colonial.

"Perú 220 entre Belgrano y Venezuela" dice una tarjeta de Lahore, lo cual no puede ser porque la altura entre esas calles va hoy del 400/500.  Probablemente la numeración haya cambiado.   

En otra tarjeta encontré que dice "Perú 220 entre Independencia y Chile" pero en esa cuadra la altura va hoy del 700/800.  Puede que la calle haya cambiado varias veces su numeración.


León solo en su negocio de la calle Perú

 
Perú 220 (anterior a 1871)


Actualmente Santiago del Estero 770, el negocio que tuvieron en sociedad los hermanos Lahore luce así

Santiago del Estero 770

En Santa Fe 1553 hoy hay un edificio y en la planta baja un local de Agustino


Av Santa Fe 1553

Objeto de mi colección

Posterior a 1871 y cuando León estuvo solo, ya no en sociedad con su hermano en Santiago del Estero 770







Información basada en datos publicados por el Museo de la Ciudad,  diversos sitios de coleccionistas y el libro de fotografía http://www.oocities.org/alloni1/biografiasarg.htm

Igualmente si hubiera algún error contactarse y será corregido.


lunes, 17 de abril de 2017

Negocios antiguos: Casa "ROSETTE" (1865) (1)


Casa "ROSETTE"


De Rivarés y Escayola, Sucesores de Julio Rosette & Cía.


1865 

Cuando Rivarés fallece en 1914 Don Juan Lorenzo Escayola (uruguayo, primo del Coronel Carlos Escayola) quedó como único dueño hasta su fallecimiento en 1924.

 Fue una importante zapatería en la esquina de Corrientes y Maipú, a una cuadra del café Guaraní en el que todas las noches tenían reservada una mesa Gardel y Razzano, cuando el dúo actuaba en el teatro Esmeralda, (hoy Maipo).


Foto tomada de Internet, si molesta su utilización contactarse y será removida.




Corrientes 682 esquina Maipú  Cerca de 1914

Foto tomada del sitio http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=493095&page=324 si molesta su publicación contactarse y será removido.



Vista desde la misma perspectiva en la actualidad, desde Maipú hacia Corrientes

Vista de la esquina desde avenida Corrientes, hoy funciona en esa esquina la pizzería La Casona

  
Nota aparecida en "Caras y Caretas" el 5 de septiembre de 1914


“CASA ROSSETTE”
EL ESTABLECIMIENTO DE CALZADO DE LUJO


Todo mortal que viste y calza, -especialmente cuando calza bien-, conoce desde hace varias generaciones la importancia de esta gran zapatería de lujo, por la que durante medio siglo ha desfilado y desfila cuanto de más selecto tiene la sociedad argentina, y no decimos porteña porque el nombre Casa Rosette no está localizado: se pronuncia con idéntica familiaridad que en Buenos Aires hasta en los últimos confines del país.

En cualquier región, en cualquier capital de provincia, en cualquier pueblo de mediana importancia encontramos siempre con familias enteras que se calzan en lo de Rosette y que se refieren a esa casa tan naturalmente como si se tratase de un establecimiento situado a la vuelta de la esquina.

Esto se debe a que desde sus comienzos ha procurado mantenerse siempre a la cabeza de su ramo. Cuando se fundó, en 1865, atrajo al público bonaerense por el buen gusto de sus modelos, por la atención con que se servía a los compradores, por la perfección y calidad del calzado que vendía. Esta reputación, adquirida cuando nuestra metrópoli de hoy sólo era un poblado rodeado por estancias, ha perdurado a través de los años. La casa fue creciendo, fue mejorando, en la misma proporción que Buenos Aires fue creciendo y mejorando hasta llegar a lo que es hoy: una verdadera institución nacional íntimamente ligada a la historia social y elegante de la primera ciudad Sudamericana.

Retirado el fundador Rosette, hace ya muchos años, traspasó la casa que hasta hoy lleva su nombre a los señores Rivarés y Escayola, quienes dieron nuevo impulso a los negocios, aportando su laboriosa juventud llena de espíritu de empresa y de iniciativas modernas.

Como gerente de la casa, como alma directriz de ese gran mecanismo, figuró casi desde el primer día don Lorenzo Escayola, cuyo retrato aparece en esta página. Su figura es bien conocida de toda la clientela, su trato afable, su cultura y el acierto y criterio con que supo llevar adelante los intereses sociales que le estaban confiados pronto le captaron las simpatías de todo el mundo. Escayola llegó a ser algo así como la casa misma, hasta el punto de que sería tan difícil imaginarse el establecimiento sin don Lorenzo, como imaginarse la esquina de Corrientes y Maipú sin su casa Rosette.

Decimos su casa Rosette porque Don Lorenzo Escayola ahora se ha quedado solo. De la sociedad comercial se ha retirado el socio Sr. Rivarés, quien ya de hecho estaba retirado desde hace algún tiempo, pues, como antes decimos, la dirección general, especialmente en lo que a las relaciones con el público se refiere, recaía sobre don Lorenzo, el simpático amigo de cuantos de antiguo frecuentan la casa.

Así pues, aún cuando la firma comercial ha cambiado, no ha cambiado la dirección del establecimiento, ni el público echará de menos nada. Escayola sigue siempre en su puesto, hoy más propietario que ayer, -quizás más rico y más próspero-, pero siempre el mismo.

La casa Rosette, al retirarse el señor Rivarés, no ha dado por tanto vuelta a una nueva página de su historia. Sigue su historia, sin interrupciones, sin variaciones de miras, ni de criterio, ni de propósitos.


(Linda publicidad encubierta)



Desconozco en qué año cerró este comercio, sé que por lo menos hasta 1918 permaneció abierto.

En esta zapatería trabajó Pascual Contursi. Había nacido en Chivilcoy en 1888.  Se había mudado luego con sus padres a San Cristóbal. Ofrecía en el patio del inquilinato funciones de títeres, al que destinaba las horas libres de su trabajo en la zapatería. En sociedad con Pascual Carcavallo (su compañero de trabajo), instaló otro comercio del mismo rubro que se llamó “La Esquina Rosada”, pero se fundieron rápidamente.


Objeto de mi colección

Pasa cordón