Este blog no tiene un fin económico. Rescato objetos del olvido. Escribo sobre la Ciudad, sus comercios antiguos, su historia, sobre personas que ya no están y sobre lo que dejaron. Si algún comentario mío molestara a alguien, contactarse y el comentario será eliminado.

sábado, 11 de febrero de 2017

Negocios antiguos: Cantinas de La Boca "Trattoría Spadavecchia" (1938) (2 )


Spadavecchia, la más importante


Se la denomina "La cantina madre", la primera, la que abrió el camino y para muchos fue donde mejor se comía.  Pero hubo una cantina anterior a ella y fue Sparafucile que estuvo en Necochea al 900 y fue una fonda de comida italiana desde 1924



Los primeros bares de Buenos Aires surgieron en La Boca.  Funcionaban como clubes, allí sus concurrentes, vecinos en su gran mayoría italianos y sobre todo genoveses, se enteraran de las novedades que sucedían en su Italia natal. 

Pasados muchos años, La Boca iba a ser famosa por sus cantinas, su comida y su alegría.  

En época de malevos y compadritos en la esquina de Suárez y Necochea se ensayaron los primeros pasos de lo que sería nuestra música ciudadana. Entre bares y cabarets los hombres bailaban entre ellos (luego lo harían con mujeres).  

No hace mucho me enteré que precisamente por lo que acabo de exponer, denominaron este sitio como "Esquina mundial del tango".  Lástima que si la designaron así no la cuiden como se merece ni exploten turísticamente, lo cual sería muy atrayente y redituable. 

Con el furor de las cantinas entre los 50' y fines de los 70' hubieron cantinas famosas y en esa esquina  había tres  y a pocos metros una trattoría que fue la que le abrió camino a todas.  Fue la esquina con más encanto que vi en mi vida.  Caminé esa vereda alta a los once años y fue como descubrir un mundo.  

 En la esquina estaban El Picollo Vapore (que luego pasó a llamarse El Picollo Navío); otra, la famosa 3 Amigos (en cuyo lugar había un bar que inspiró el tango homónimo por lo cual la cantina llevaba ese nombre), Priano y a metros de allí La Trattoría Spadavecchia.



El fundador fue Don Ignacio Spadavecchia junto a su esposa Marta en el año 1938. 


Estaba ubicada en Necochea 1150

La cantina “Spadavecchia” fue la más importante, aparecía en catálogos turísticos y avisos de todo el mundo.  Venían artistas y personalidades internacionales y también anónimos, no por el lujo sino por lo pintoresco y la alegría que prometían. Venían en busca de la magia y se mezclaba con la farándula, deportistas y personalidades (o no), locales.



Canzonetas napolitanas, bailes entre desconocidos, mesas unidas, manteles humildes, luces de colores que decoraban los locales y que atravesaban las calles, turistas, artistas, el jet set, la gente común, todos juntos, hoy, impensable. 

Un ex mozo al ver lo que quedó de esta zona dionisíaca la definió como "el cementerio de la alegría".  


Las cantinas eran familiares, era hermoso, desde despedidas de solteros, hasta casamientos y divorcios.  Todo podía celebrarse comiendo en abundancia y bailando luego para que la comida bajara y volviera otra catarata de comida. 



Primera cantina

Muchos coinciden en que Spadavecchia fue la primera cantina (inaugurada en 1938). Sus dueños fueron Ignacio y Marta Spadavecchia, los pioneros en ofrecer pasta italiana en un clima de hospitalidad familiar (el gran secreto para mi).


Decoración

Estaba decorada con pinturas de artistas boquenses, faroles marineros para resaltarla como cantina de puerto.  Tenía también una gran espada florentina que colgaba del centro del salón.

La moda de las cantinas
Para la década del ‘50, las casas de comidas se había multiplicado en la zona. 

Visitantes ilustres


Arturo Frondizi, siendo Presidente de la Nación, homenajeó a Juan de Dios Filiberto poco antes de su muerte en Spadavecchia.   Dicen que Frondizi eligió personalmente el lugar del encuentro.


Cierre

Carlos Spadavecchia, heredero de los fundadores señaló que tuvieron que cerrar su cantina en La Boca en el año 1993 porque ya no iba nadie, y a los pocos que la frecuentaban los robaban o les destrozaban sus automóviles.
Anécdota


En Spadavecchia Armando Bo conoció a Isabel Sarli, fueron presentados por el cantante y actor Alfredo Dalton.  Esa noche también habría nacido la idea de película "El trueno entre las hojas". 
Una noche Juan Manuel Fangio, Pascualito Pérez, Mirtha Legrand, Carlitos Balá, Zully Moreno, Astor Piazzolla, Pelé y Alberto J. Armando (entonces presidente del Club Boca Juniors) se encontraron en Spadavecchia y compartieron la cena. 

Un kiosco, otra anécdota

Dicen que un muchacho al que algunos recuerdan como Chilín D'Esposito trabajaba en Dodero, se había comprado una moto para ir a trabajar en 1958 y que un día en el puente Avellaneda tuvo un accidente, lo atropellaron y ya no pudo trabajar más en Dodero. El hermano le alquiló un kiosco entre Spadavecchia y Il Piccolo Vapore.  En 1965 empezó a cantar tangos y melódico en las cantinas. 



Conflicto por una foto

Un lector se comunicó conmigo de mal modo por una foto de Pelé en la cantina Spadavecchia del año 1965.  La quité porque el objetivo de este blog es divulgar y no discutir.  

Era una foto que estuvo en venta y yo no adquirí, aunque pude haberlo hecho.  Y no la compré porque como coleccionista sólo compro fotografías cuando no encuentro un objeto mejor del lugar que busco y de esta cantina ya tenía dos.  

Por lo tanto la foto no es mía, nunca lo fue y a pesar de que se lo expliqué insistió en que le dijera la procedencia. Le indiqué como podía averiguarlo él mismo, no sé si lo hizo. Conservo sus mensajes. Luego tuve otros mensajes anónimos extraños de diverso calibre que espero no estén relacionados.

Es fácil identificar el origen de una foto. Es fácil pedir de buenos modos las cosas.  Si es cierto lo que esta persona dijo, desciende de los dueños de esta cantina.  Cuando se puso en contacto pensé que me iba a aportar alguna anécdota, pero no, así que perdí el interés por preguntarle algo. Lo que sí sé es que si alguien escribiera sobre un negocio de mi familia con cariño yo sería amable.

No estoy acá para discutir nimiedades sino para rescatar para futuras generaciones algunos recuerdos que considero son de todos ya.

Una anécdota tenebrosa. Dicen que dos mujeres, madre e hija, le pasaron su teléfono a un cliente en esta cantina.  Esa misma semana fueron noticia por haber envenenado al marido (y padre de la chica). Sitúan la escena en Cánning (hoy Scalabrini Ortiz) y Santa Fe. No lo pude corroborar. 

Así luce hoy
Le quitaron el cartel, quién lo tendrá?

Paradojas de la Argentina: hoy la gente va a pedir comida

Objetos de mi colección de esta cantina

Dos mini porrones cerámicos 

Lamento que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires no preserve, al menos, los edificios que están abandonados, ocupados, destruidos.  Algunos serán demolidos. Sé que hay proyectos, pero va a costar, uno pasa por ahí y ve muchas casas tomadas. Es notorio. La Boca tiene que renacer, hay proyectos, ojalá.  



 Hasta un próximo post.

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