Este blog no tiene un fin económico. Rescato objetos del olvido. Escribo sobre la Ciudad, sus comercios antiguos, su historia, sobre personas que ya no están y sobre lo que dejaron. Si algún comentario mío molestara a alguien, contactarse y el comentario será eliminado.

miércoles, 15 de febrero de 2017

23 Bar Notable El Buzón (1927) Homero Manzi, Museo Manoblanca (1)


Bar Notable El Buzón
Por fin un bar verdaderamente notable


Esquiú  esquina  Tabaré, Pompeya

En esta esquina, en este edificio, Homero Manzi estuvo pupilo dos años. 


El buzón

Un pedazo de barrio allá en Pompeya, 
durmiéndose al costado del terraplén
 un farol balanceando en la barrera
y el misterio de adiós que siembra el tren… (Barrio de Tango)

Homero Manzi


Nombre real: Manzione, Homero Nicolás
Seudónimo/s: Arauco y Barbeta
Poeta y letrista
(1 noviembre 1907 - 3 mayo 1951)
Lugar de nacimiento:
Añatuya (Santiago del Estero) Argentina


Letras compuestas por Homero Manzi que son poemas;

  1. A su memoria Vals
  2. Milonga de los fortines Milonga
  3. Abandono Tango
  4. Milonga de Puente Alsina Milonga
  5. Arrabal [b] Milonga
  6. Milonga del novecientos Milonga (1933)
  7. Así es el tango Tango
  8. Milonga sentimental Milonga (1931)
  9. Ay de mí Triste campero
  10. Milonga triste Milonga (1936)
  11. Bandoneón amigo Tango
  12. Milongón Milonga
  13. Barrio de tango Tango (1942)
  14. Monedas de poeta Tango
  15. Betinoti Milonga (1939)
  16. Monte criollo Tango (1935)
  17. Buenos Aires colina chata Tango
  18. Muchacho de cafetín Tango
  19. Calún Gangué Candombe
  20. Negra María Milonga (1941)
  21. Campo afuera Milonga (1939)
  22. Ninguna Tango (1942)
  23. Canto de ausencia Tango (1937)
  24. No te engañes Tango
  25. Carnavalera Milonga
  26. Nobleza de arrabal [Manzi] Tango (1946)
  27. Che bandoneón Tango (1949)
  28. Noches provincianas Tango
  29. Cornetín Tango (1942)
  30. Oro y plata Milonga (1943)
  31. Dale dale Tango
  32. Paisaje [b] Vals (1943)
  33. De ayer a hoy Tango
  34. Pajarito [b] Tango
  35. De barro Tango (1943)
  36. Pampa Luna Canción
  37. De mi casa a tu casa Aire de bailecito
  38. Papá Baltasar Milonga
  39. Desagravio Tango
  40. Parece mentira [c] Vals
  41. Desde el alma [Manzi] Vals (1947)
  42. Pena mulata Milonga (1940)
  43. Desde el alma [Piuma Vélez] Vals (1922)
  44. Pianito de juguete Tango
  45. Después Tango (1944)
  46. Pluma de nido Canción
  47. Discepolín Tango
  48. Puerta cerrada (¡Porqué!) Tango (1939)
  49. Dónde irás ilusión Tango
  50. Ramayón Tango
  51. Duerme Canción
  52. Recién Tango (1943)
  53. El pescante Tango (1934)
  54. Recordando Milonga (1949)
  55. El último organito Tango (1949)
  56. Romance de barrio Vals (1947)
  57. En un corralón de Barracas Tango (1940)
  58. Romántica Vals (1937)
  59. En un rincón Tango (1943)
  60. Ronda de ases Tango
  61. Ensueño Vals
  62. Ropa blanca Milonga (1943)
  63. Esquinas porteñas Vals (1933)
  64. Se va la murga Marcha
  65. Eufemio Pizarro Tango (1947)
  66. Serenata gaucha Vals
  67. Fruta amarga Tango (1944)
  68. Solamente ella Tango (1944)
  69. Fueye Tango (1942)
  70. Sosteniendo recuerdos Tango
  71. Fuimos Tango (1945)
  72. Su carta no llegó Tango
  73. Gato Tango
  74. Sur Tango (1948)
  75. Gota de lluvia Vals
  76. Tal vez será mi alcohol Tango (1943)
  77. Hermana Tango
  78. Tal vez será su voz Tango (1943)
  79. Horizontes Tango (1935)
  80. Tango (Voz de tango) Tango
  81. Juan Manuel Candombe
  82. Tango de antes Tango
  83. La mariposa y la flor Tango
  84. Tapera Tango (1947)
  85. Llanto Tango
  86. Te lloran mis ojos Tango
  87. Llorarás, llorarás Vals
  88. Torrente Tango (1944)
  89. Lluvia Vals
  90. Triste paica Tango
  91. Luna Milonga
  92. Tu pálida voz Vals (1943)
  93. Malena Tango (1941)
  94. Una lágrima tuya Tango (1949)
  95. Mañana zarpa un barco Tango (1942)
  96. Una vez en la vida Vals
  97. Manoblanca Tango (1941)
  98. Valsecito de antes Vals
  99. Mariana Milonga
  100. Veinticuatro de agosto Tango
  101. Más allá Vals
  102. Versos de un payador a la señora Eva Perón Milonga (1949)
  103. Matungo Milonga
  104. Versos de un payador al General Juan Perón Milonga (1949)
  105. Mi taza de café Tango (1943)
  106. Viejo ciego Tango (1926)


Manzi y el Colegio Luppi


Cartel en la esquina del bar

Manzi de adolescente (entre 1921 y 1923) fue alumno pupilo del Colegio Luppi (fundado en 1897) que funcionaba en un edificio que en un comienzo estuvo en la esquina de Esquiú y Tabaré (donde está el bar) y luego se amplió hasta la calle Lanza (hoy Homero Manzi), ocupando toda la manzana triangular. 



“La  esquina del herrero, Barro y Pampa” que menciona Manzi en Sur, alude a recuerdos de infancia, a la herrería de Antonio Salustiano Musladino ubicada en  la esquina de Av. Centenera y Eduardo Colombo Leoni (a media cuadra del bar). Hoy allí hay una librería comercial que homenajea su historia.



Cuando menciona a "Barro y Pampa" en el mismo tango, se refiere al nombre de dos caballos, lo confirma el libro "Tango judío" en su página 329, según he leído, todavía no leí el libro. 

El hijo del herrero, Oscar, fue amigo del poeta y éste lo inmortalizó como el "carrerito" en “Manoblanca” (un caballo).


Manoblanca

El orgullo de ser bien querido
se adivina en tu estrella de bronce,
carrerito del barrio del Once
que vuelves trotando para el corralón.

¡Bueno! ¡bueno!... ¡Ya salimos!...
Ahora sigan parejo otra vez
mientras sueño en los ojos aquellos
de la Avenida Centenera y Tabaré.


Lo único que queda de la escuela de pupilos es la edificaión en la esquina de Esquiú y Tabaré, en cuya planta baja funciona el Bar El Buzón, Bar Notable.




El Bar

Vista al buzón

El barrio hoy es peligroso,  tal como me habían advertido. Sola no me animé a tomar fotografías en la vereda.

Muchos recuerdos en las paredes de este bar de 1927

Una vez que cerró el colegio abrió el bar.

Fotos de personajes relevantes del barrio


Muy bien atendido


El folleto menú, una buena idea, para informarse y llevárselo de recuerdo (1)


La masa casera de la tarta fue una grata sorpresa


Lleno y eso que llegué tarde para almorzar


La atención fue excelente, una de las mejores que tuve en un bar notable.  

Pregunté algunas cosas y quien me atendió fue muy servicial.  

Le conté de mi blog y se dio cuenta inmediatamente de mis intereses. Tanto que me recomendó visitar un museo que dijo que estaba en frente y cuya existencia yo desconocía.

Pero no se quedó ahí.  Me acompañó a conocerlo. Se llama Manoblanca.

Salimos del bar, cruzamos la calle y ahí estaba para mi sorpresa. Cómo no había leído nunca de ese museo? 

Acompañada me animé a tomar fotos en el exterior.

El museo estaba cerrado. Se trata de un museo privado. Pero ya sé que quiero volver. 

Con respecto al bar solo me queda decir que fue un placer, que por algo hacía tiempo que quería ir y que me emocionó estar en un lugar cargado de historia.


Museo Manoblanca

Mural

El museo y el carro

Busto de Manzi

Entrada del museo privado Manoblanca

Estaba cerrado, hay que coordinar visita

Volveré


Noche de los Museos 2016


Me contaron en el bar que Manoblanca quiso participar de La Noche de los Museos 2016 pero no pudo.  Sólo le pidió al gobierno de la Ciudad un custodio, sólo eso necesitaban. No se lo otorgaron. 


El nacimiento del club Huracán y la escuela Luppi

El 25 de mayo de 1903, unos jóvenes, en su mayoría alumnos del colegio Luppi, fundaron un club de fútbol al que llamaron: “Verde esperanza y no pierde”.

Fueron hasta una librería a encargar un sello con el nombre del club. No pudieron pagarlo porque el precio era muy caro debido a la cantidad de letras. Decidieron acortarlo y buscando un nombre vieron colgado un almanaque con el nombre "Huracán". Así fue como lo encargaron pero el librero les entregó uno que decía “Club Uracan. Calle Ventana 859”. 

Años más tarde refundaron el club, establecieron que la camiseta sería blanca con un distintivo de un globo aerostático (por de Jorge Newbery, de moda en ese momento).

En mayo de 1911 nombran a Newbery Socio Honorario y éste comienza a ser su benefactor.

Solicitaron a la Municipalidad un terreno en la calle Arenas (hoy Almafuerte), cercano a las vías del ferrocarril para construir la cancha.  Newbery se encargó de la gestión.

Me encantó todo.

Resta conocer el museo.

Me alegra saber que hay gente que me antecede que se dedica a lo mismo que yo.

A rescatar objetos (que son más que objetos) del olvido para que no mueran.

No hay reconocimientos más que las gratificaciones que eso nos provoca a quienes lo hacemos.

Volveré.


Hasta un próximo post.


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