Este blog no tiene un fin económico. Rescato objetos del olvido. Escribo sobre la Ciudad, sus comercios antiguos, su historia, sobre personas que ya no están y sobre lo que dejaron. Si algún comentario mío molestara a alguien, contactarse y el comentario será eliminado.

sábado, 8 de abril de 2017

38 Bar Notable El Estaño 1880 (1976) Estrella del Sud (1880) Don Lorenzo (1939) (4)


El Estaño 1880

Aristóbulo del Valle 1100 La Boca


Café y restaurante que ocupa la planta baja de un edificio de dos pisos en la esquina de Aristóbulo del Valle y Hernandarias, La Boca.  Funciona en la misma esquina desde 1880.



A fines del siglo XIX fue la fonda Estrella del Sud que era visitada por trabajadores portuarios y obreros. 

La Bombonera en el fondo

Al poco tiempo de inaugurado, el ex presidente Domingo Faustino Sarmiento pasó varias veces por el local, muy cerca de allí vivía una de sus últimas novias.

En 1939, el inmigrante español Manuel López y su esposa Teresa Vicenta Novaro se hicieron cargo del comercio.  A partir de entonces comenzó a funcionar como almacén con despacho de bebidas y fue rebautizado Don Lorenzo.

Visitantes ilustres fueron Benito Quinquela Martín,  el actor Alberto de Mendoza y Astor Piazzolla.

Fueron habitué Segundo David Peralta, más conocido como “Mate Cocido” o “el bandido de los pobres”; el “Charro” Moreno; Jorge E. Villarino, contrabandista nacido en San Telmo conocido como “el rey de la fuga”, solía visitar sus mesas hasta la madrugada y jugar al tute cabrero.

En 1976, Daniel Lorenzo López Novaro, “Dany”, hijo de Manuel y Teresa, se hicieron cargo del café. Desde entonces lo llamó El Estaño 1880, en honor al magnífico mostrador de estaño de 3,50 metros, tal vez el único de esas dimensiones que queda en Buenos Aires.

Antiguo bien mantenido, sillas Thonet

Minutas

Vista de la barra

Amplió el bar y comenzó a servir comida

Hermoso mural de importante tamaño con una escena pastoril, bucólica. 

Por debajo del mural una hermosa boiserie tallada aporta calidez

Antiguo reloj de pared de péndulo. 

Vitrinas antiguas, objetos de decoración antiguos

Antigua publicidad de Kalisay, el aperitivo quinado de Lagorio y Cía.


Una placa de bronce certifica que El Estaño 1880 fue declarado Sitio de Interés Cultural por la Legislatura porteña el 15 de septiembre de 2005.


En su salón se filmaron escenas de algunas películas, entre ellas: Evita. Quien quiere oír que oiga de Eduardo Mignona; Eva Perón de Juan Carlos Desanzo, protagonizada por Esther Goris y Víctor Laplace;  El sueño de los héroes de Sergio Renán; La Fuga de Eduardo Mignona; Pepe Carvalho en BA de Laura María Barone y El Amor y El Espanto de  Juan Carlos Desanzo, además de numerosas publicidades y de tomas para la serie televisiva Pepe Carvalho. 

El 21 de mayo de 2009 Alejandra Lorenzo se hizo cargo del negocio y realizó una reforma cuidada.  

Una camiseta de Román Riquelme autografiada luce enmarcada en una de las paredes. 

Una de las magníficas aguafuertes del maestro Quinquela Martín jerarquiza el ambiente de El Estaño 1880. 




Cuatro ventanas permiten el paso de la luz de la mañana y de la tarde.


Llegué para almorzar, me pasaron de salón.

Pulcritud, sencillez, corrección, sobriedad

Ojalá muchos bares (notables y no tanto) entendieran que una cosa es la antigüedad y otra la dejadez, que se puede ser antiguo y colocar un mantel, que aunque no sea de tela y tenga estilo moderno es pulcro, de fácil limpieza, en lugar de colocar manteles de papel como colocan algunos.

Punto a favor, el detalle que muchos olvidan, traer algo rico para amenizar la espera

Rico todo, el queso un poco insípido, pero el dip riquísimo y las tostadas rociadas con oliva y especiadas, también.

Ensalada completa

Ensalada y bebida $ 107 (2015), me pareció correcto, no sé si lo elegiría para cenar, pero sí para un almuerzo. Los domingos hay shows de tango, según cuentan en su página web. 

El menú no es muy elaborado pero es un bar y preferible que tengan una carta acotada pero cumplidora.  Los precios son adecuados.  

Ideal para pasar a comer algo no pretencioso en un lugar distendido, poco ruidoso y lindo, con obras de arte que remiten al lugar o para tomar un café y hacer una pausa.

Me preguntaron si quería con o sin cebolla y me sorprendí por la gentileza de preguntar, parece mentira pero en muchos lugares no preguntan ni qué parte del pollo uno prefiere ni el sabor de helado que se desea para el postre.


Qué hermoso almorzar viendo obras de arte, pensando en tiempos que uno no conoció, pensando no sólo en el arte sino en quien los pintó, en la persona, en el país que fue y en el que pudo haber sido.

Belleza

Piso en damero

La luz ingresa por las ventanas, a la izquierda un jardín de invierno pequeño

Antiguo mueble vajillero

Un bar notable "notable". La estética en los bares de este estilo es importante, como así también la atención, el resto es una excusa.  Uno no va a comer el plato de su vida, va en busca de bohemia, de historia. Y El Estaño cumple. La ubicación cerca de la cancha, la visita de turistas constante, todo es un plus que le suma. Lo tienen y mantienen muy bien. Lindo, higiénico. Lo mejor, las obras de arte, la barra, los objetos de decoración, conservaron lo importante y modernizaron lo justo. La luz natural, el clima de tranquilidad imposible en un bar céntrico, la amabilidad en la atención, la bohemia de su ubicación, su pasado y antigüedad, todo me sedujo. Quiero seguir descubriéndolo. Para volver. 

Objetos de mi colección




Hasta un próximo post.



No hay comentarios:

Publicar un comentario