Este blog no tiene un fin económico. Rescato objetos del olvido. Escribo sobre la Ciudad, sus comercios antiguos, su historia, sobre personas que ya no están y sobre lo que dejaron. Si algún comentario mío molestara a alguien, contactarse y el comentario será eliminado.

jueves, 9 de febrero de 2017

18 Bar Notable: El Preferido de Palermo (1952 edificio data de 1885)

El Preferido de Palermo Bar Notable

Un bar que no no parece bar y que es histórico porque en frente vivió Borges (no me consta que el famoso escritor concurriera)

El Preferido tiene dos entradas, una la del restaurante (que históricamente era el bar) sobre la calle que hoy se llama Borges y otra por la ochava, que es un sector estilo restó, informal y moderno (que fue funcionaba antiguamente como almacén).  No es un bar del estilo que uno espera cuando busca un bar notable para visitar, un sitio conservado, con parroquianos del barrio donde poder disfrutar tranquilo un café y que haya sido frecuentado por personalidades históricas. Nada de eso hay acá.

Jorge Luis Borges 2108 C. A. B. A.

En Fundación Mítica de Buenos Aires, su primer poema de su su primer libro Fervor en Buenos Aires, Borges se refiere a él

Un almacén rosado como revés de naipe
brilló y en la trastienda conversaron un truco;
el almacén rosado floreció en un compadre,
ya patrón de la esquina, ya resentido y duro.

El exterior es lo único que se conserva original.

Lo definiría como un restó escolar, no se puede tomar un café tranquilo cuando los chicos lo llenan, tiene sillas incómodas altas, padres y alumnos quieren almorzar rápido para volver al colegio, por lo que resulta demasiado ruidoso en ese horario en el que tuve la mala suerte de concurrir  (el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires describe el mediodía en ese lugar como "muy animado") y si bien uno puede pedir un café, no lo disfrutarí.

  ¿Por qué lo distinguieron como Bar Notable? Misterio.  Bares antiguos hay muchos. Conozco varios con más historia y merecimiento. 


Fue inaugurado en 1952 (aunque el edificio data de 1885) por una pareja de asturianos cuyos descendientes continúan al frente del negocio. 

El edificio es de una sola planta y sus paredes son gruesas, las columnas y los frentes son de estilo italiano.

Cuando era almacén la gente acostumbraba a tomar un vermú mientras esperaba y posteriormente incorporaron comidas caseras a la carta.  El restaurante se especializa en cocina argentina-española.  

 El salón es pequeño, tiene parte de sus paredes revestidas en boiserie sencilla y un mostrador-barra  con un secador de copas, frascos de conservas y botellas.

El ex "almacén" comunica con el restaurante por una puerta. 
Ambas entradas poseen un farol a cada lado. Por Guatemala permanecen unas tipas antiguas. 



El asturiano Arturo Fernández, actual propietario, cuenta que desde principios del siglo pasado funcionó un almacén de ramos generales; su tío Germán fue el primero en llegar de España. Luego lo hizo su padre, Arturo Julián Fernández, con su mujer e hijos, llegó desde Luarca porque no tenía intenciones de ir a pelear a África.  Por los años cincuenta, su padre se hizo cargo de El Preferido.

Banderines de Boca y de Huracán. Una foto deja constancia de la visita del actor Imanol Arias.

Se puede comer sándwiches de jamón crudo, longaniza y cantimpalo, tapas, picadas.  Al mediodía algunas de sus especialidades en el restaurante son: callos gallegos o a la madrileña, lentejones a la asturiana, arroz a la valenciana, puchero mixto y los sábados, la clásica fabada asturiana, pero los precios dicen que son caros.

En la manzana de en frente Jorge Luis Borges (1899-1986), ubicó La Fundación Mítica de Buenos Aires: Guatemala, Serrano, Paraguay, Gurruchaga, la manzana donde vivió.
Los Borges vivieron en esa cuadra de Serrano (luego cambió su nombre en honor al escritor), en la casa del 2135 entre 1901 y 1914.  Fue allí donde el niño Jorge Luis tradujo a los 10 años obras de Oscar Wilde, los hermanos Grimm y Las mil y una noches, y donde a los 13 vio publicado su primer cuento El rey de la
selva. 

Si es histórico, no lo conservaron


Me senté y me fui, los gritos de los chicos, los colores estridentes y la falta de atención me impulsaron. Las sillas altas, cómodas para escolares a mi me incomodaron.
Y como no quería almorzar en el restaurante de al lado sino tomar un café tranquila, me fui desilusionada. 


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