Este blog no tiene un fin económico. Rescato objetos del olvido. Escribo sobre la Ciudad, sus comercios antiguos, su historia, sobre personas que ya no están y sobre lo que dejaron. Si algún comentario mío molestara a alguien, contactarse y el comentario será eliminado.

jueves, 31 de octubre de 2013

La Noche de los Museos 2013: La Santa Casa de Ejercicios Espirituales (1799)


La Santa Casa de Ejercicios Espirituales


Más de 200 años de historia nacional 

El sueño de una mujer. Fundado en 1793, la actual edificación comenzó a construirse en 1795 y la primera parte se terminó en 1799. El edificio colonial más antiguo que se encuentra en pie sin modificaciones. Patrimonio Histórico de la Ciudad.


Independencia 1190 Constitución, C.A.B.A.

Este edificio me había pasado inadvertido hasta hace siete años, cuando por motivos de estudio, debí llevar reiteradas veces a mi hijo por esa zona.

Me llamaron la atención el aspecto colonial, la austeridad y las pocas indicaciones exteriores que indicaran qué era o había sido el lugar.  Hace un par de años se develó el misterio y supe que había sido un convento, pero no mucho más.  Cómo le critico a los que se encargan de la cultura de la Ciudad que no señalicen.  

Este año, en la edición de La Noche de los Museos 2013, vi que el edificio que me intrigaba abría sus puertas y decidí visitarlo.  No leí información previa para sorprenderme in situ.  

Me felicito por haberlo elegido. Descarté la visita a los túneles del Museo Santa Felicitas en Barracas, porque de noche me daba temor y la historia es demasiado trágica.




Llegué a las 21 hs y había una cola mínima de 50 metros (que para La Noche de los Museos no es nada).  En una hora estaba adentro, disfrutando como disfruto yo cuando aprendo, descubro y me maravillo.


Supe esa noche que el edificio era una Santa Casa, que había sido declarada Patrimonio Histórico de la Ciudad y que es el edificio más antiguo de la misma -con excepción de algunas iglesias- y la única construcción de la etapa colonial de Buenos Aires que se mantiene en pie sin ninguna transformación desde su fundación en el siglo XVIII. 

Sobrevivió al ensanchamiento de la avenida 9 de julio y en la década del 70, al ensanche de la Av. Independencia, cuando estuvo a punto de perder su frente principal. Afortunadamente se decidió que no.  

La capillita a la calle

Mientras hacía la fila para ingresar, por avenida Independencia, vi una capilla, abierta pero con rejas.  


Una vez dentro me enteré que en otras épocas la pequeña capilla había estado abierta -sin rejas- para que la gente pudiera entrar libremente a rezar.  Comunica directamente con el interior del convento.  Por problemas de inseguridad, fue cerrada desde hace algunos años.

Su importancia

La Casa de Ejercicios Espirituales, fue y es un lugar de refugio religioso donde se siguen realizando retiros espirituales.  Tiene el valor agregado de ser una de los pocos edificios coloniales que se conservan con la arquitectura colonial original y por lo tanto está cargado de historia y anécdotas. 

Emprender la recorrida por la casa es como viajar en el tiempo y hace bien aunque uno no sea creyente.  Los materiales, la forma de edificar, los faroles de la época del virrey Vértiz, los herrajes hechos a mano, las arañas, las galerías interminables, las puertas sólidas, los tirantes que conservan los hachazos originales y los relojes que, a pesar de haber cumplido más de dos siglos, mantienen su precisión.


Mamá Antula, la fundadora de la casa


La casa de ejercicios espirituales fue obra de  María Antonia Paz y Figueroa (1730-1799) más conocida como “Mamá Antula”, apodo que los indígenas le pusieron, santiagueña de clase alta que se consagró a la vida religiosa a la edad de quince años. Se crió entre jesuitas y  colaboró con ellos durante veintidós años. No fue monja.

Santiago del Estero pertenecía en ese momento al Alto Perú.  Su familia descendía del fundador de Santiago del Estero.  No se encontró documentación de su bautismo, ni de la ciudad exacta donde nació, algunos historiadores dicen que fue en Silípica.  


Ubicación de Silípica
Silípica, Santiago del Estero


Tampoco se posee documentación sobre sus padres, según una fuente sus padres fueron Don Francisco Solano de paz y Figueroa y Doña Andrea de Figueroa.  


La postergada beatificación de Mamá Antula

Por la vida ejemplar, de caridad cristiana y sacrificio hasta el día de su muerte y una serie de hechos considerados milagrosos, en el año 1905, obispos argentinos, pidieron al Papa que estudie la beatificación de Mamá Antula.

En sus tiempos de cardenal, Jorge Bergoglio reactivó la causa de beatificación de Mamá Antula.  Ahora, el Papa Francisco desea que la vida y obra de la fundadora de la Santa Casa de Ejercicios Espirituales, sea difundida en el país. 

Se sabe el Papa Francisco envió una carta manuscrita a Luisa Sánchez Sorondo, descendiente de Mamá Antula donde le expresa sus deseo de que María Antonia sea beatificada

Luisa es abogada, vive en Buenos Aires y viajó el día de la asunción de Francisco con su famila a Roma.  Su bebé fue el primer bebé que el Papa besó y la foto recorrió el mundo. 

Pocos saben que un antepasado de este bebé fue una jesuita, una mujer que prosiguió con la obra de los jesuitas cuando fueron expulsados del país.


María Antonia llevó una vida tranquila de acuerdo a su condición social pero se consagró a la vida religiosa a la edad de 15 años.  En esa época las jóvenes tenían que optar por el matrimonio o por la vida religiosa en un monasterio o por el de ser beatas -muy pocas elegían este camino-.  

Cuentan que no le faltaban pretendientes sin embargo optó por ser Beata Profesa de la Compañía de Jesús -la compañía no tenía rama femenina, sólo podía colaborar- y desprendiéndose del status, la vida acomodada y del apellido prestigioso, pasó a ser conocida como María Antonia de San José y se dedicó a servir, luego a peregrinar y a mantener vivas las enseñanzas de quienes la formaron.

Las beatas en esa época eran las mujeres que se dedicaban a la catequesis, al servicio del templo y a la atención doméstica de las casas de ejercicios, hoy serían "laicas consagradas". 

Eligió como vestimenta la sotana negra, un manto negro, como símbolo de su estado de "consagrada", de renuncia a sus bienes y como protección de su castidad.  Las beatas eran admiradas por la sociedad, llevaban una vida de oración y de ayuda a los necesitados.


Expulsión de los jesuitas del país

El Papa Clemente XIV en 1773, por las amenazas del rey suprimió la orden de la Compañía de Jesús y las fiestas en honor a todos los santos jesuitas, empezando por San Ignacio de Loyola.  

La expulsión del país de los 456 miembros de la orden de los jesuitas se hizo el 27 de febrero de 1767 por Real decreto del rey Carlos III y despertó en María Antonia -de 37 años de edad- la necesidad de continuar la práctica de los ejercicios espirituales.  

Las consecuencias de la expulsión de los jesuitas para América Latina fueron varias: sus bienes fueron saqueados y repartidos entre otras congregaciones y desaparecieron sus prácticas. 


María Antonia, que se propuso llenar continuar con la espiritualidad de los Padres de Compañía, logró así, mantener viva sus costumbres.  Tuvo que luchar mucho para conseguirlo. 

 “No eran tiempos fáciles para los seguidores de los jesuitas.  Existía una condena pública del gobierno y su posterior destierro. María Antonia los defiende y se confiesa fiel seguidora, en un momento en que ser partidaria de los religiosos jesuitas no era bien visto y hasta resultaba peligroso” explica Cortez, guía del lugar.  

A partir de ese momento hizo lo imposible para lograr que se volvieran a practicar los ejercicios espirituales.  

Para ello, emprendió un largo peregrinaje a pie desde su Santiago natal.  Sin congregación recorrió todo el norte del país atendiendo sus obras, acompañada sólo por una cruz de madera, símbolo de austeridad y amor por Jesús.   Luego de peregrinar por el norte del país; llegó a Córdoba y desde allí con dos compañeras vino a Buenos Aires, a los 49 años (una edad avanzada para esa época).

María Antonia siguió manteniendo contacto con los jesuitas a través de cartas. Especialmente con el padre Gaspar Juárez, residente en Roma, quien difundió por Europa sus hazañas.  

Antes de la expulsión de los jesuitas, los Ejercicios eran una práctica habitual y de los que la gente participaba. 

Los Ejercicios espirituales son prácticas piadosas iniciadas por San Ignacio de Loyola, en las cuales los participantes viven en un lugar cerrado durante varios días, y escuchan una serie de charlas que sirven de base para que los ejercitantes reflexionen y mediten, y apliquen los principios cristianos a su vida. 


El peregrinaje

María Antonia decidió salir con su túnica negra, descalza y con una gran cruz de madera en la mano, que le servía como apoyo para caminar, para invitar a la gente a participar de los Ejercicios. Así comenzó su recorrido, puerta a puerta, acompañadas por un grupo de mujeres.  Este fue el comienzo de una obra inmensa. 

Organizó Ejercicios en Santiago hasta 1768.  Ese año se dirigió a San Salvador de Jujuy, a encontrarse con el
 obispo del Tucumán, Juan Manuel Moscoso y Peralta -que tenía jurisdicción sobre dicha provincia, Salta, Jujuy, La Rioja, Santiago del Estero y Córdoba - para pedirle permiso para realizar sus ejercicios, pedir limosna y fundar una casa de recogimiento.  Éste le otorgó licencias para pedir limosnas destinadas a organizar los Ejercicios Espirituales que serían predicados por sacerdotes del lugar. 

Cuando llegaba a un pueblo se ponía en contacto con el sacerdote y le anunciaba la realización de los Ejercicios.  Mientras, ella salía a invitar a las familias del vecindario y a pedir limosna, cuando era en especies, las cargaba en un carrito.

Entre 1777 y 1779 continuó su obra en Córdoba.  Permaneció durante dos años, organizó Ejercicios a las que concurría un promedio de 200 a 300 personas. En sólo ocho años Mama Antula había realizado ejercicios espirituales para unas 70.000 personas.

Logró que las damas cordobesas aceptaran convivir en los Ejercicios con sus sirvientas, la diferencia de clases era muy marcada.  

El 6 de agosto de 1777 María Antonia le escribió una carta al virrey Pedro de Cevallos donde le solicitó permiso civil para los Ejercicios Espirituales en la ciudad de Buenos Aires.



Desde Córdoba partió para evangelizar Buenos Aires.  Toda una locura si se tiene en cuenta los más de 700 kilómetros que las separan, el itinerario peligroso, que lo hiciera descalza y los peligros que corría de toparse con animales peligrosos.  Evangelizaba durante su trayecto, los pobladores trataron de hacerla desistir. Pero María Antonia siguió adelante.  En total recorrió 2000 Km.

En esta, la casa que fundó, la Casa de Ejercicios Espirituales, vivió veinte años.  Tuvieron mucho éxito.  Pero antes tuvo que atravesar algunos malos momentos.


A la conquista de Buenos Aires

Lo más duro la esperaba en Buenos Aires.  La gente que la vio entrar a la ciudad descalza, con una cruz de madera en las manos y exhortando a la penitencia por las calles e invitando a participar de los Ejercicios espirituales, la consideró una bruja, un jesuita disfrazado o alguno de los que se escapó de la expulsión.   Algunos chicos se rieron y le arrojaron piedras. María Antonia se refugió en una pequeña capilla dedicada a Nuestra Señora de La Piedad.  Es por eso que pide que cuando ella muera, sus restos descansen en esa iglesia a los pies de La Piedad.

Mamá Antula tenía urgencia de contar con los permisos y de encontrar una casa para dedicarla a la meditación y predicación.  A su llegada, en el año 1779, se dirigió al Cabildo para solicitarle al virrey y al obispo una casa para destinarla a los retiros espirituales.  Pero el obispo tuvo dudas y el virrey Vértiz, que detestaba lo jesuítico, no quiso saber nada.  Fue tratada como una loca.

Pero la beata no le dio importancia (ídola).  Se retiró.  Los primeros Ejercicios espirituales se realizan igual.  Primero en una casa prestada, en agosto de 1780, para sólo veinte personas.  

Pero a partir del tercer retiro, por la cantidad de asistentes la casa resulta estrecha.  Empezó a tener tanta concurrencia que fue necesario buscar otra casa de mayor capacidad, que alquiló.  Con el tiempo, María Antonia pensaba construir una casa que resolviera el problema del espacio y asegurara la supervivencia de esa práctica.  



Después de un año de lucha logró que el virrey autorizara los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola. 

Solicitó entrevista al obispo Sebastián de Malvar y Pinto, no la recibió. Insistió durante un año. Finalmente, gracias a su perseverancia, logró que la recibiera y que le concediera todos los permisos. 

El obispo Malvar y Pinto fomentó entre sus fieles la práctica de los Ejercicios y pagó el alto alquiler de la casa donde se realizaban las prácticas y dispuso que:

"ningún seminarista se ordenase sin que primero la Beata certificase la conducta con que se hubiesen portado en sus Ejercicios". 

La práctica de los Ejercicios espirituales se convirtió en una de las actividades más prestigiosas de la vida religiosa porteña, tanto tanto para sectores de abolengo, como los de condición humilde. 


Los Ejercicios llegaron al Uruguay 

Mamá Antula llevó los Ejercicios Espirituales al Montevideo en 1791.  Por casi tres años los realiza, llegan a participar 500 personas en cada oportunidad

En 1792 ella le pide al virrey Arrendondo y al cabildo la licencia para construir la casa.  Arredondo, el 7 de septiembre de 1794 dio su aprobación, excepto de la iglesia pública y de la escuela para niños.  Sí aprueba que acepten mujeres que requieran "corrección".

El obispo de Buenos Aires la requiere y María Antonia hace el viaje de regreso.  Al despedirse, la gente le ofrece un terreno con escritura pare edificar una case de Ejercicios en Montevideo.  Desde Buenos Aires la habían llamado.  Había obtenido la donación de los terrenos por parte de vecinos que de la manzana comprendida entre la Av. Independencia y las calles Salta, Estados Unidos y Lima (una parte de ese terreno está ocupado hoy por una estación de servicio).

Luchó mucho, a pesar de que tenía el terreno, ya que ni el Obispo ni el Virrey Vértiz le querían conceder el permiso para construir una Casa para los retiros espirituales.  Pero ella fue muy perseverante y a fines de 1795 consiguió su objetivo. 

Temían que se volviese a una de las actividades de los jesuitas.  Después de aprobados los planos, el virrey otorgó la licencia para iniciar la obra en el año 1795, dirigida en parte por María Antonia.  Sor María Antonia formó la Comunidad de las Hermanas del Divino Salvador, quienes todavía manejan la Casa.

La donación de tres parcelas de terreno contiguas fueron hechas por Don Antonio Alberti y su mujer Doña Juana Agustina Marín (padres de Manuel Alberti, quien será capellán de la casa, sacerdote que años después integrara la Junta de Mayo); Don Pedro Pablo Pavón y Doña Benedicta Ortega (cuya hija entrará de Beata y está sepultada en la Casa) y  Don Alonso Rodríguez.

María Antonia inició la construcción de una casa para Ejercicios, un Beaterío de mujeres y una casa anexa, que servirá de refugio para las prostitutas

La expectativa de vida no superaba los 55 años, en promedio. 


Historia del Cristo que está en la capillita

María Antonia logró que un caballero, empleado del rey, Rosendo Rico, le obsequie una bellísima imagen de Jesús Nazareno.  El Cristo llegó desde Cuzco, Perú.  La imagen, que tiene fama de milagrosa, está considerada como uno de los grandes exponentes del arte religioso americaño y se la puede apreciar en el Oratorio de la Casa de Ejercicios, sobre la avenida Independencia.  Es la imagen de Jesús Nazareno enrejado de la que hablé al principio.


No vio terminado su proyecto

Cornelio Saavedra -quien años después sería presidente de la Junta de Mayo - actuó de apoderado en la construcción de la Casa, que al morir María Antonia estaba muy avanzada.  No la vio terminada.


Su fama en el mundo

María Antonia se convirtió en un personaje de la ciudad virreinal, pero su fama trascendió las fronteras debido a la correspondencia que mantuvo con los jesuitas desterrados, que difundieron sus cartas traduciéndolas al latín, francés, inglés y alemán y enviadas a distintas naciones, en particular a Rusia, donde la Compañía de Jesús era fuerte

María Antonia fue vista como un modelo y admirada en Europa, por la acción de los jesuitas desterrados.  En Francia se reformaron varios conventos por la fuerza testimonial que emanaban de sus cartas. 

El interés que despertó la obra desarrollada por María Antonia en estas latitudes, alentó a los jesuitas a redactar una biografía que se editó en 1791. La admiraba desde el Papa hasta los cardenales y prelados.


 Características, construcción y partes de la casa

Es el edificio más antiguo de Buenos Aires y mantiene desde su fundación la estructura y la misión que lo originó: los ejercicios espirituales. 

Cuando María Antonia murió, en mayo de 1799 a los 69 años, ya se había edificado parte del sector dedicado a los ejercicios. 

La casa se edificó con donaciones.  Incluso algunos tirantes llegaron desde Paraguay.  La primera parte de la Casa que se construyó fue el sector de los ejercicios espirituales, la Capilla y el Patio del Cementerio. 

La casa tiene nueve patios, un oratorio, dos capillas y treinta y seis celdas en las que duermen y reflexionan los ejercitantes. 

Los patios son el único espacio de contacto con el exterior, una abertura que permite la entrada de luz a los claustros. También se cuela el perfume de jazmines, cedrones y rosales casi tan antiguos como la casa. 

A lo largo del siglo XIX terminaron la Casa de Rehabilitación para Mujeres y Niñas, el Colegio para niñas externas y pupilas y la Casa de Reclusas, que se concluyó en 1900. 

Además de la práctica de ejercicios espirituales, la escuela daba educación a las niñas pobres, albergue a los huérfanos y tenía un taller de costura.  Su éxito era tanto, que cuando daba sus ejercicios, el Teatro de Comedias no daba función, porque nadie concurría.

En una época habilitó un reformatorio para mujeres reclusas que eran enviadas por los jueces.
Durante muchos años en la Casa de Ejercicios funcionó un taller de bordados de ropa blanca y hábitos para sacerdotes. 

El exterior del edificio está rodeado por muros de un metro de espesor (la casa no tiene cimientos, explicó la guía) eso la aísla del sonido exterior, lo cual favorece la meditación.  

Todavía se puede apreciar su encanto colonial original: el patio del aljibe, el viejo reloj de sol, la Capilla, las galerías, las cruces de madera y el mobiliario antiguo se conservan tal y como eran.

A medida que se llega al centro de la Casa los ruidos exteriores van desapareciendo. 

Está construida en parte con muros de adobe y en parte con ladrillos.  Para construir la casa se instaló una fábrica de ladrillos en el predio pero toda la construcción no se pudo hacer con ladrillos por el excesivo costo de éstos.  Los techos se hicieron con ladrillones de argamasa realizada con estiércol, agua, lavandina, y tierra, sobre tirantes de lapacho y urunday. 

Salvo la capa de arena, hoy reemplazada por membrana protectora, el resto del techo se mantiene como el original.  Se usaban los abovedados, pero los techos se hicieron planos por resultar más económicos. 

Tiene un amplio recinto donde hoy se dan las charlas a los ejercitantes de los retiros espirituales y que en su momento albergó la primera Escuela de Señoritas "San Luis Gonzága", patrono de los estudiantes. 

La disposición interna de la Casa fue concebida tal como la proyectó “Mamá Antula”. La única modificación que se aprecia es la luz eléctrica, las lámparas de bajo consumo y en las celdas, ventiladores de techo.  

Las puertas de las celdas que dan todas a los patios, fueron realizadas en madera. Son de doble hoja pero como característica importante, una de ellas está cortada en la mitad para ventilar e iluminar sin necesidad de abrirla del todo. En general no tienen ventanas. 

Algunos datos para tener en cuenta:

Uno de los patios, bien conservado

 A pesar de que fue restaurado, se conservaron los ladrillos originales, de 40 cm

Patio de la Cruz





El Patio de la Cruz. Allí se halla el aljibe original, tiene una gran cruz y galerías con arcos que en la actualidad se hallan cerradas para preservar a las habitaciones del frío. Sobre el techo se puede observar la espadaña con tres campanas.

 Cruz de madera 


 Debajo de la campana uno de los dos relojes de sol que había en Buenos Aires cuando se inauguró la casa

Aljibe con pozo de cinco metros



Capilla Chica o Capilla del Beaterio 




La Capilla Chica o Capilla del Beaterio es rectangular, de una sola nave, característico de la construcción religiosa jesuita en América.  El altar principal barroco, tiene un retablo, que es una  construcción de madera colocada sobre el muro. En el centro se encuentra una imagen de talla entera del Sagrado Corazón, decorada con la técnica de “dorado a la hoja”. 

En un Altar lateral se encuentra la imagen de “El Señor de la Aspiración”. Tiene ojos de vidrio, cabello natural, y representa a Jesús camino al calvario.  Representa a Jesús cuando se levanta de una caída, no alcanza todavía a colocarse la cruz sobre sus hombros.

En el lateral opuesto, se encuentra un altar barroco con la imagen de la Inmaculada Concepción. 


Cuadro de las Reliquias

En el Cuadro de las Reliquias se pueden ver objetos que eran de uso personal de María Antonia. La cruz pequeña que se encuentra en el medio es el famoso “Manuelito”. Es la imagen del Niño Jesús, llamado “Emmanuel”, que significa “Dios con nosotros”, y a quien los españoles nombraban como “Manuelito”.  

María Antonia llevaba su “Manuelito” colgado de su pecho. Este Niño Jesús, que es una pieza de piedra muy antigua, está reposando sobre la cruz y tiene en sus manos los tres clavos que representan la pasión de Cristo. Esta imagen es muy milagrosa. María Antonia se la prestaba a las mujeres que iban a dar a luz, a las personas enfermas o moribundas y la llevaba a las cárceles.


Al salir se puede observar un reloj de pared del siglo XVII, el más antiguo de la casa, que sigue funcionando. 


Oratorio del Nazareno

La puerta de atrás del Oratorio, que da a la calle Independencia, se abría para que los vecinos pudieran rezar frente a esta imagen del siglo XVIII, que es una de las más impactantes de la casa. Tiene su rostro con ojos de vidrio, lágrimas transparentes, cabello natural. Lleva sobre sus hombros una cruz  de madera del Paraguay decorada en plata.

Ésta era una de las imágenes que se llevaba por las calles del Buenos Aires colonial como testimonio de lo que fue la pasión de Cristo. Debajo de la imagen hay una especie de plataforma que era utilizada para cargarla sobre los hombros. María Antonia lo llevaba a las cárceles cuando visitaba a los presos.



Salón de las Américas y Patio del Beaterio 



Ubicado en el Beaterio se halla un gran espacio de uso exclusivo de las beatas, al que utilizaban como salón de lectura, de costura, de manualidades.  Varias mujeres de la cultura de principios del siglo XX, que se reunían en este lugar, lo denominaron “Salón de las Américas”. Dichas mujeres consideraron a María Antonia como la primera escritora rioplatense y “Patrona de las Mujeres Empresarias Argentinas”,  porque vieron en ella una gran resolución individual. 


Mamá Antula manifiesta su voluntad de ser enterrada en el camposanto aledaño al oratorio, y pide en su testamento que no pongan ninguna señal sobre su tumba, porque ya tiene fama de santa y quiere pasar inadvertida. Cuando muere, el 7 de marzo de 1799, las beatas, la enterraron en el camposanto de La Piedad y bajo su cabeza  pusieron un leño de ñandubay a la manera de almohada.  


 Leño


En 1867, las autoridades eclesiásticas deciden ampliar la Iglesia de La Piedad, pero la población de Buenos Aires recuerda que María Antonia está enterrada allí y se opone a que inicien la obra sin antes encontrarla.  Durante cinco meses buscaron los restos, sin resultados, porque no había lápida ni cruz ni señal.  El 25 de mayo, encuentran sus restos, los reconocen por el leño de ñandubay.  Sus restos fueron recogidos y colocados en una sepultura dentro del nuevo templo. 

Cuando en 1905 comienzan los trabajos de la beatificación de María Antonia, monseñor Ezcurra, obispo de Buenos Aires, manda a construir en La Piedad un mausoleo y los restos son trasladados nuevamente.  

 La Celda de Mariquita

Mariquita Sánchez se había enamorado de un primo lejano, llamado Martín Thompson, pero su padre no lo aceptaba porque era de origen inglés y anglicano.  Le buscaron otro candidato, pero ella se negó a casarse con él.  Entonces los padres la mandaron a la Casa de Ejercicios para que cambiara de opinión.  Lo cierto es que Martín Thompson se hizo amigo del aguatero para que le preste el carro, así  entraba y conversaba con Mariquita, burlando la prohibición paterna. Cuando murió el papá de Mariquita, ella le escribió al Virrey Sobremonte y le dijo que no estaba dispuesta a acceder al sacramento del matrimonio si no era con alguien que realmente quisiera.  Ése fue el primer casamiento autorizado por el Virrey. Mariquita fue la mujer que cantó por primera vez el Himno Nacional Argentino en la quinta “Los ombúes”, en San Isidro, y fue una figura femenina destacada en el siglo XIX. 


Patio de las Ánimas



Sobre uno de los muros de este claustro se ve la Cruz de los ejercitantes.  En la época que vivía María Antonia el padecimiento físico era considerado meritorio.  Una de las prácticas que hacían los que querían, era cargar esa cruz en los hombros y atravesar los pasillos. La cruz pesa 47 kilos.

  
Su nombre se debe a que se encontraron enterradas a dos religiosas en sus galerías.  Hay otros cuerpos enterrados. 

También hay una Cruz liviana de los ejercitantes, es de palmera y pesa 28 kilos. 



Hay un banco que usarom los cabildantes el 22 de mayo de 1810, y los días subsiguientes.

El patio cementerio con galería de arquería y que se encuentra al lado de la Iglesia mayor, típico de la época, fue modificado al prohibirse como cementerio en la época de Rivadavia.  Posee cerámicas azules francesas del Pas de Calais, como los de las torres de San Ignacio. 


Ladrillos desgastados de uno de los patios, probablemente, sigan los cuerpos enterrados allí, era el cementerio y se llama Patio de las Ánimas, el más antiguo

Casi todos los patios tienen una rica vegetación como el que da la capilla del Divino Salvador, que posee plantas olorosas, entre ellas, un jazmín centenario.



Placa en el Patio de las Ánimas

El gobierno de la Casa siempre a cargo de las religiosas que adhirieron a la iniciativa de la fundadora. Llegaron a formar una congregación, con reglas propias, denominada “Hijas del Divino Salvador”.

Hermana canchera


Anécdotas


- La celda en donde realizaba sus ejercicios “Mamá Antula” conserva intactos los efectos personales de la beata, de quien se testimonian numerosos milagros. 

- En la Casa se albergaron altas autoridades como el Virrey del Perú en su paso por Buenos Aires, Manuel Belgrano y Juan Manuel de Rosas, por citar a algunos. 



Salón que da a Independencia
 
La fundadora de la casa

 La guía detrás del piano...

La Casa se iluminaba con faroles de vela o aceite de potro, posteriormente de gas, y de querosene hasta que llegó la luz eléctrica. 

 La mujer del cuadro de la izquierda, una de las que donó el terreno

El piano

 Otra de las personas que donó el terreno

 Esta pared da a Independencia, la pared dijo la guía que tiene un metro de ancho, 


 Todos miran el costurero abierto



Cuando la guía dijo: "y este es el piano que donó la familia Sáenz Valiente"... y yo no pude contener mi "noooo" ni mi cara de asombro, todos me miraron, la guía supo que interpreté lo que quiso decir. 

En este piano, probablemente, Sáenz Valiente le haya interpretado algún tema a Felicitas.  No quise ir a Barracas esa noche, no quise recordar un hecho trágico...  mi vida, yo.

Una de las capillas






 

El cuerpo del Corazón de Jesús es femenino, de cintura pequeña y caderas anchas, nos explicó la guía que es porque se hacían los cuerpos y las cabezas por separado, según hiciera falta, se armaban.



Todas las figuras corresponden al expresionismo, todas exaltan el dolor, buscan conmover.

Las figuras de los costados tienen ropa que cambian según el calendario católico, la de la derecha, tiene pelo natural. El Cristo tienen los ojos hechos con cáscara de huevo pintado. 

Por cuerpo tienen un trozo de madera, son sólo esculturas de cabezas, manos y pies.

Habitaciones

Los pisos en general fueron de tierra apisonada, salvo los de las celdas que se hicieron de ladrillones.  Estas tenían catres y no camas como en la actualidad. 


Otra de las capillas




Tirantes de algarrobo, se notan los hachazos, araña de hierro forjado
Antiguamente, las arañas se bajaban, se encendían las velas y se volvía a subir.


Pese a la prohibición de Rivadavia, que indicaba que no podían enterrarse personas fuera de los cementerios, hay al menos dos placas que indican que allí hay dos personas enterradas, puede que en época de Rosas se haya infringido la disposición. 




Patio de la Cocina

En este sector se encuentra la cocina, adonde los proveedores traían los alimentos. En el centro del patio hay un aljibe muy antiguo. Las maderas que sostienen los techos son troncos de palmera de Misiones y Corrientes.

En las habitaciones de este patio se daba hospedaje a quienes lo solicitasen y también los padres podían dejar a sus hijas mujeres en penitencia cuando desobedecían.

La cocina, a la que no tuvimos acceso, dicen que se mantiene casi original y que se usa en la actualidad.


Mamá Antula muere en su cuarto

Todavía se conserva su habitación con sus objetos, es la Nº 8




El 6 de marzo de 1799 se sintió desfallecer, tenía fiebre, se acostó en su tarima de madera, que hacía las veces de cama, en su humilde habitación. Confiesa y comulga y al día siguiente, a los 69 años, murió en su habitación María Antonia de San José y el hecho causa conmoción. 

Concurren a despedirla tanto el virrey como los esclavos. Es sepultada el 8 de marzo en el cementerio de La Piedad, anexo al templo homónimo. 

Cuando murió, se calcula que los porteños que hicieron Ejercicios espirituales fueron entre 70 y 80 mil.

Pionera de la evangelización argentina. Vive a través de la Congregación Hijas del Divino Salvador, sus herederas.

"en ese mismo instante, toda la celda se ve invadida por un aroma a rosas y violetas las cuales no había en toda la casa y de su cuerpo se elevó hacia el cielo una extraña esfera dorada la cual era de gran hermosura y lejos de asustar a los que ahí se encontraban, fueron invadidos por una paz y sosiego que jamás volvieron a experimentar en vida".

El interior de su cuarto



 San Ignacio de Loyola


La imagen de San Ignacio de Loyola, tiene el libro de los Ejercicios Espirituales con la página abierta en los símbolos de la Compañía de Jesús: las siglas de “Jesús, Hombre, Salvador” (JHS), y el lema de la Compañía,  “Para mayor gloria de Dios”.


Retablo, un obsequio del virrey del Perú, de estilo morisco, conocido como “el Altar de la Virreina”


El ex  Virrey del Perú, Francisco Guirior, había sido acusado de malversación de fondos, lo que era una vergüenza terrible en la época, y sería sometido a juicio en España.  La Virreina, muy afligida por esa situación, decidió visitar a María Antonia, que en Buenos Aires tenía fama de Santa. Ésta le dijo que viajara confiada, porque en España se iba a comprobar que su esposo era inocente. Realmente ocurrió así y en agradecimiento los virreyes le mandaron este altar, que tiene incrustaciones de nácar en la madera. 


En la parte superior del altar podemos ver a “La Abadesa”, que es Santa María de los Dolores o “la Dolorosa”.  María Antonia la llevaba en su peregrinar.  Es la imagen barroca que representa a la Virgen María en el momento más triste de su vida: contemplar el padecimiento y la muerte de su hijo. En el siglo XVIII, el Papa concedió, a pedido de María Antonia, una indulgencia de 300 días para toda persona que rezara el Salve frente a esta imagen.


 Piso original, bastante irregular


 Cuadro de María Antonia

Su deseo fue cumplido, los restos de la santiagueña descansan en la imponente basílica de La Piedad ubicada en Mitre y Paraná de la Capital Federal, a pasos del Congreso de la Nación.

Las beatas continuaron con su obra.  En 1878, el arzobispo de Buenos Aires, Luis Federico Aneiros, les ofrece incorporarse a la vida religiosa canónica y convertirse en una congragación. Ellas aceptan, dejan de llamarse beatas y pasan a denominarse "hermanas" y la congregación: Sociedad de Hijas del Divino Salvador. 

Iglesia de la Piedad

Bartolomé Mitre esquina Paraná

Aquí la entierran cuando fallece sin identificación, por pedido expreso de ella.  Porque en esta iglesia encontró refugio cuando entró en Buenos Aires y la apedrearon.

Benedicto XVI elevó a María Antonia al carácter de Venerable, un paso previo a la beatificación. 


El madero

Cuando se hicieron obras de remoción en el camposanto de la iglesia de la Piedad, en el año 1826, se dieron cuenta cual era el cuerpo por el trozo de madera, que  se encuentra ahora, enmarcado en la que fue la habitación de María Antonia. 

Trozo de Ñandubay

Sus restos descansan ahora dentro de la Iglesia de la Piedad y son identificados, contrariando su voluntad. 


Misa por el traslado de sus restos


La noche de Buenos Aires 

Vista del Obelisco desde avenida 9 de Julio, lanzando una luz hacia el cielo

Los árboles de las plazas tenían unas luces que simulaban ser estrellas fugaces...
Una energía especial, una noche perfecta...

No soy religiosa. Me mostré contraria a tantos hechos que consideré exagerados con respecto a la Iglesia.  Si algo necesitaba, no para recuperar la Fe, porque no es posible, sino para sentirme cerca de la espiritualidad, era descubrir lo que descubrí esa noche. Que una mujer, laica, fuerte, luchadora, con una causa, sin una organización que la defendiera, con todo en contra, se impusiera con bondad, ganara el respeto de todos, hiciera una obra trascendente, que llegara hasta nuestro tiempo. Respeto y me inclino ante estos seres superiores.

Cuando salíamos de la habitación de Mamá Antula la guía dijo: "pídanle lo que deseen, dicen que es milagrosa".  Y yo antes de salir de la habitación, di un paso atrás, miré su cuadro e hice un pedido. 

Siempre digo que no soy creyente pero que soy contradictoria. Un par de semanas después recibí un llamado y me dieron una noticia que esperaba desde hacía meses era justamente lo que pedí esa noche.  Desde el sábado y aunque esto no hubiera sucedido, esta mujer tiene una devota más. Discrimino, creo en la superiorioridad da la gente bondadosa.


Leí que en este sitio se encontraba el piano de Camila O'Gorman.  La guía me había dicho que era el piano de Sáenz Valiente.  Tal vez haya más de un piano.

Unos días después fui a visitar la Iglesia de la Piedad, ubicada en Bartolomé Mitre y Paraná.  Vi donde descansan sus restos. Dejé algo escrito, un deseo.  Espero su beatificación.


Información útil para visitar la Casa de Ejercicios Espirituales:

Dirección: Av. Independencia 1190 (esquina Lima)
Teléfono: 4304-0984 / 4305-4618
Visitas guiadas: el 3º domingo de cada mes, a las 15.30 hs. Cupos limitados.

Más datos de María Antonia: 

http://www.mamaantula.org/  acá pueden firmar para la pronta beatificación de María Antonia




Abro un paréntesis, corto con tanta dulzura

La estación de servicio que está en la misma manzana


El edificio sobrevivió a los ensanchamientos de las avenidas que lo rodean, pero no puede resistir las pintadas callejeras ni las partidarias, lo cual resulta imperdonable.   

Además de eso, me preocupa que en la misma manzana haya una inmensa estación de servicio por el peligro que eso puede ocasionar.  Encima, esta estación de servicio está cerca de dos líneas de subte, la C y la E y de la estación de trenes de Constitución.  


Pero además, no sé cómo obtuvieron el terreno, estoy tratando de averiguar eso, ya que la manzana entera le fue donada a la persona que mandó construir la casa, o por lo menos eso es lo que entendí.  


Aunque si no fue así, debería estar prohibido de todos modos que haya una estación de servicio en la misma manzana donde se encuentra un edificio histórico, más, si debajo pasan líneas de subte.


En rojo marqué la Shell y en azul la Casa de ejercicios espirituales


Observar que dos líneas de subtes, la C y la E pasan por donde está la estación de servicio


Accidente, daño ambiental, poder, dinero y corrupción

En 1979, un operario del Subte resultó herido debido a una explosión en la estación Independencia de la línea E. 

Shell CAPSA opera, a través de una de sus empresas controladas, Deheza S.A., una estación de servicio ubicada en el centro de la ciudad de Buenos Aires, más precisamente en la esquina de las calles Lima y Estados Unidos.

Se descubrió que se habían producido filtraciones de hidrocarburo de los tanques subterráneos de la estación de servicio.

A partir de entonces, en la sala de máquinas de la estación de subtes existe una bomba extractora, que previene la posibilidad de que ocurra una nueva explosión. Sin embargo, la contaminación con petróleo quedó allí, según lo confirman distintos estudios a lo largo de estos años, en una superficie de más de una manzana y a una profundidad de entre 14 y 20 metros aunque se cree que la contaminación del suelo podría alcanzar los 130 metros a la redonda, atravesando por debajo de la avenida 9 de Julio hacia un lado hasta llegar a Bernardo de Yrigoyen, y más allá de la calle Salta, por el otro, alcanzando los 20 metros de profundidad.

Toda la información la obtuve de Internet, no es invento, no es opinón, es lectura, conclusión y pedido de que se hagan las cosas bien a tiempo.

Es un riesgo constante, debido al potencial peligroso y dañino para la salud pública del hidrocarburo, además de ser una fuente de malos olores.  Sin embargo, Metrovías (empresa concesionaria del subte) y Shell afirman que en los últimos años no hubo nuevas filtraciones y que el nivel de hidrocarburos en el suelo y el aire es monitoreado periódicamente (tenemos que creer?).

Por aquél entonces, Shell no era operadora de la misma, pero como la boca de expendio mostraba grandes niveles de facturación, decidió adquirirla.

Recién en 1991, Subterráneos de Buenos Aires (empresa estatal) entabló acciones contra Shell. La sentencia de la Justicia Civil, firmada en 1999, condenó a Shell a reparar la contaminación por el sistema de cambio de tierra. De haberse producido tal excavación habría que haber cavado un pozo de por lo menos 100 metros de largo por 60 de ancho, y 20 de profundidad, en la intersección de las avenidas 9 de Julio e Independencia removiendo y reemplazando 260.000 metros cúbicos de tierra. Se tendrían que haber movido por el centro de la ciudad 26.000 camiones para llevarse la tierra contaminada y otros 26.000 camiones para traer la tierra nueva si es que cada uno llevaba 10 metros cúbicos de tierra.

La excavación, hubiera provocado un desastre en el tránsito, además de erigirse en un foco infeccioso afectando al subte y el sistema de cañerías.

En el año 2004 el Gobierno de la Ciudad decidió presentarse en el expediente para oponerse al cambio de tierra.

Un fallo judicial estableció la clausura de la estación de servicio, pero la misma sigue operando.

Si hay algún error pueden contactarse y el mismo será corregido.

El 20 de mayo de 2007 una sentencia judicial le dio a Shell 30 días para que comience a subsanar el problema.  El fallo dictado por la Sala H de la Cámara de Apelaciones en los Civil, firmado por los jueces Claudio Kiper y Jorge Mayo, ordenó realizar el trabajo por el sistema de extracción de vapores del suelo. Sin embargo se vienen  hicieronpruebas piloto supervisados por el Instituto Nacional de Tecnología (INTI) que se encargará de auditar todo el proceso.

http://www.lanacion.com.ar/159257-condenan-a-shell-por-contaminar

La empresa hasta entonces extraía continuamente los gases contaminantes del subterráneo, mientras la estación de servicio continuó operando.

Tras detectarse que la causa había sido una filtración de hidrocarburos, se cerró el paso que unía a las estaciones C y E de subtes que pasaba debajo de las vías y se construyó un paso por encima de ellas.   Dos salidas de la línea C clausuradas por la nueva combinacion y otras 2 salidas de la linea E. 






Interesante pdf de un sitio español donde se muestra el escaneo de a revista Hormigón y Acero  de 1934 donde se puede ver la construcción de las estaciones de subte 






 Más información sobre la estación de servicio Shell ubicada en avenida Independencia y 9 de julio  





                       2007 http://edant.clarin.com/diario/2007/05/21/laciudad/h-03601.htm




1 comentario:

  1. Muy interesante y completa nota. Como yo mucho no puedo andar por ahí, me vino de perillas como si hubiera estado. Lo que sí es actual, que si viajás por la estación del Subte "E" Independencia, ya sabés dónde es por el olor a nafta que continuamente la impregna. Ojalá nunca pase nada, pero es inquietante. En cuanto al Santa Felicitas, de Barracas, se puede ir de día, pero no recuerdo qué días. Yo trabajé a cuatro cuadras de ahí. Cantidades de gatos... Saludo afectuoso a la autora. JLR

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