Este blog no tiene un fin económico. Rescato objetos del olvido. Escribo sobre la Ciudad, sus comercios antiguos, su historia, sobre personas que ya no están y sobre lo que dejaron. Si algún comentario mío molestara a alguien, contactarse y el comentario será eliminado.

martes, 20 de febrero de 2018

Negocios Antiguos: Fábrica Nacional de Tabacos "El Telégrafo" (1882-posterior a 1913) MORO y DANDICITO (1)


Sociedad Anónima Fábrica Nacional de Tabacos El Telégrafo
Esta empresa se estableció en 1882, fue una de las más poderosas del país, llegó a tener 1000 hombres y 600 mujeres trabajando.  


En el año 1892 había en Buenos Aires 262 fábricas de cigarrillos.  El Telégrafo era una de las más importantes.  El edificio de El Telégrafo era propio, moderno, inmenso, todavía hoy está en el barrio del Once, con frente sobre Castelli 241 y salida por Cangallo 2629 al 75 (actualmente ocupado por el sindicato SADOP).

Hoy se ve así
Castelli 241 


Teniente General Juan Domingo Perón 2629


Vista aérea, a la izquierda la entrada de Castelli y de frente la calle Perón hoy.



También poseía oficinas en Chacabuco 11, esquina Rivadavia.   pocos metros de allí, en Chacabuco y Av. de Mayo hubo entre finales de siglo XIX y principios del siglo XX una confitería llamada Victoria (donde hoy está la Embajada de Israel) famosa por su sidra tirada.


El Telégrafo

Entre las marcas más antiguas que fabricaba El Telégrafo estaban los DANDY y los SPORT.  En 1892 lanzó los DANDICITO, los ESPECIALES Nº 41 y los DANDY VICTORIA.  En 1895 registró los JAPONENSES, EMPERATRIZ DE JAPÓN, PATRIA, MORO, CUALQUIERA y cigarros SANTOS VEGA.  Durante el año 1896, LOS FINOS.

En el año 1900 el español Manuel Malagrida compró la fábrica, comenzó a usar el nombre de agregando el suyo y registró algunas de las marcas de Malagrida (y otras) que siguió fabricando con su nombre.


Manuel Malagrida

Manuel Malagrida nació en el año 1864 en la ciudad catalana de Olot.  En 1880 residió en Barcelona, trabajó como dependiente en un comercio. Seis años después viajó a París donde trabajó como guía de sus paisanos e intentó realizar negocios. No tuvo suerte.  Con sus pocos ahorros (600 francos), concurrió a la carreras de Lompchamps, apostó y perdió todo su capital.  Vendió todo cuanto pudo y viajó a Burdeos, compró un pasaje en tercera clase a 250 francos para viajar a nuestro país. Malagrida pasó por Buenos Aires, se dirigió a la Ciudad de Córdoba, encontró empleo en la casa de comercio del español Don José Bas.  Pronto se instaló en Buenos Aires.  Malagrida crecía en el rubro tabacalero y fue lanzando marcas propias y adquiriendo otras a terceros.  En 1892 instaló una cigarrería en la calle 25 de Mayo, cerca de la Casa de Gobierno y de la Plaza de Mayo.  Registró su marca ANIMAL en 1895.  En 1896 la marca “Sorpresa”e “Invencibles” con dirección en la calle Esmeralda 248 (si no cambió la numeración, estaba donde hoy está la diagonal Roque Sáenz Peña).  En mayo de 1897 registró “La Mar” y en septiembre “PARIS″, tres años después.  Malagrida anunciaba con un un gran carruaje con bombo que recorría las calles tirado por 6 caballos, acompañado por personal uniformado, dicen que se escuchaba a 500 mts. Un 2do. carruaje llevaba un cañón, también tirado por 6 caballos, y personal uniformado vestidos como los artilleros franceses. Esta manera de publicitar originó que otra marca se llamara LA SIN BOMBO, para diferenciarse.  El sistema de promoción funcionaba con aire comprimido arrojando folletos de sus productos hasta a 100 mts. de distancia. Esto se prohibió posteriormente.  Malagrida también publicaba avisos en Caras y Caretas.  En el interior de los paquetes de cigarrilos incluía fotografías de damas, en series distintas, coleccionables y para evitar falsificaciones.  Algunas imágenes servían para ser enviadas como postales.


Las marcas adquiridas a EL TELËGRAFO

Entre 1896 y 1902 La Invensible de Malagrida fabricaba los LOS FINOS, MORO, DANDY, DANDICITO, SPORT y DANDICITO, marcas principales de Malagrida.  Con el comienzo del nuevo siglo La Invencible pasó a ser una de las más importantes de la Argentina.  

  • Los MORO: El Telégrafo había registrado la marca de cigarrillos MORO en 1895.  
  • LOS FINOS: había sido comercializada desde 1896 por El Telégrafo y registrados por Malagrida en diciembre del año 1900.

  • DANDY: había pertenecido a El Telégrafo y Malagrida registró la marca en noviembre de 1901

  • DANDICITO: habían pertenecido a El Telégrafo desde 1892. Malagrida registró la marca DANDICITO en abril de 1902.  Fue la más popular entre las que pretendían dar una imagen de Dandy, como se decía por entonces.
  • SPORT: producidos inicialmente por El Telégrafo. Malagrida lo continuó.  Álvarez y Cía. los produjo a la muerte de Malagrida

La Hija del Toro

Malagrida producía con éxito los cigarrillos La Hija del Toro,  Hacia fines del siglo XIX las oficinas dse mudaron de Cangallo 274 a Cangallo 932, y la elaboración se realizaba en los talleres de la calle Castelli que habían pertenecido a El Telégrafo.


Álvarez y Cía.

En 1907 se conformó la sociedad compuesta por Manuel, José Alvarez, Arturo Viader y Francisco Dalmau.  La fábrica funcionó en Esmeralda 240 hasta que en junio 1909 se establecieron en la calle Perú 752.  Este edificio tenía sótano (donde estaba el depósito de mercaderias, la mayoría era tabaco cubano etc); en la P.B. la sala de máquinas, empaques, embalaje, despacho y oficinas; máquinas inglesas para picar tabaco, 22 para hacer cigarrillos y en la planta alta talleres, secadores, prensas, escritorios etc.



Hoy

Álvarez y Cía.Perú 752



Tras la muerte de Malagrida, Álvarez siguió produciendo sus marcas.  Sus sucesores transformaron a La Hija del Toro en una de las fábricas más importantes del país.  El establecimiento ocupaba a 284 empleados y era uno de los mayores productores.  En junio de 1908 la fábrica sufrió un incendio que destruyó casi totalmente el antiguo edificio de Castelli 241.  La fábrica siguió funcionando gracias a que estaba asegurada en una suma considerable.


CAT


Más tarde fue la Compañía Argentina de Tabacos (CAT) continuó con la producción de marcas MORO, DANDICITO, SPORT y LOS FINOS.

El 27 de mayo de 1913 el Poder el Ejecutivo Nacional le concedió la personería jurídica a la CAT, una nueva sociedad anónima que ocupaba el antiguo edificio de El Telégrafo (y La Hija del Toro), en Cangallo 2629-75.

La nueva empresa tenía como fin el cultivo, acopio, la manufactura, elaboración y  de toda clase de tabacos, la formación de emprendimientos y sociedades, la compra-venta de materia prima y otros objetos vinculados al ramo. 

La C. A. T. estuvo en manos de accionistas pertenecientes a la aristocracia porteña.  Sus principales inversores fueron ex funcionarios, comerciantes relacionados a los negocios ingleses en Buenos Aires, o empresarios vinculados con tierras, frigoríficos y ferrocarriles.  Muchos pertenecían al Jockey Club o a la Sociedad Rural.  Entre ellos estaban Benito Villanueva (1854-1923), diputado, presidente del Jockey Club de Buenos Aires, integrante de la Comisión Directiva de la Sociedad Rural Argentina, propietario y fundador del establecimiento agropecuario El Dorado y  especialista en caballos pura sangre de carrera y ganado Aberdeen Angus.



La CAT  continuó produciendo las marcas de Malagrida: LA MAR, MORO, DANDICITO y SPORT.


Objeto de mi colección

Como lleva el nombre de Malagrida es posterior al año 1902 y anterior a 1913 que ya los fabricaba la CAT


lunes, 19 de febrero de 2018

Negocios Antiguos: Diario El Nacional (1852) (1)


El Nacional
Periódico argentino fundado por Dalmacio Vélez Sársfield


Dalmacio Vélez Sársfield


Nació el 18 de febrero de 1800 en Córdoba y falleció el 30 de marzo de 1875 en Buenos Aires.  Fue abogado, político y profesor.  Su partido político fue el Partido Unitario Nacional de Córdoba.  Fue autor del Código Civil de Argentina de 1869, vigente hasta 2015.  Estudió la carrera de derecho en la Universidad Nacional de Córdoba. Se graduó a los 22 años; estudió las matemáticas y lengua, dominó el inglés, el francés, el italiano y el latín.  En 1823 se instaló en Buenos Aires y se casó con Paula Piñero.  Inició su actividad política, fue secretario en el congreso rivadaviano en 1824.  Ese año fue nombrado catedrático de Economía Política en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires.


Rosismo

Cuando tomó el poder Juan Manuel de Rosas volvió a Córdoba.  Lo representó frente a Estanislao López para la firma de un armisticio.  Regresó a Buenos Aires para ejercer la abogacía, pero se enemistó con Rosas y se exilió en Montevideo. Volvió a Buenos Aires como jurisconsulto en materia de límites y derecho internacional; en esta época redactó una compilación del derecho canónico existente.


Diario El Nacional

Tras el rosismo, retornó a la política.  Fundó el diario El Nacional, apoyó primero a Justo José de Urquiza, luego rechazó el Acuerdo de San Nicolás y el caudillo ordenó su cierre.  Durante la separación de Buenos Aires del resto de las provincias, ocupó sucesivamente los cargos de senador, encargado de la reorganización del Banco Provincial de Buenos Aires, canciller y negociador diplomático entre Buenos Aires y la Confederación.


Código Civil de la República Argentina

En 1858, el Estado de Buenos Aires (separado de la Confederación Argentina) le encargó la redacción de un un código de comercio, el cual redactó en colaboración con el prestigioso jurisconsulto uruguayo Eduardo Acevedo.  Lo terminaron en 10 meses, fue sancionado en 1859. Después de la reunificación nacional, fue aprobado como código nacional de comercio por el Congreso en 1862, reformado en 1889 y se mantuvo en vigor hasta el 1 de agosto de 2015.  En 1858 se le encargó la redacción del Código Civil de la República Argentina.  La redacción le llevó casi cinco años; en 1869 estuvo del texto completo y se aprobó a libro cerrado en 1869 durante la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento,​ y estuvo en vigor desde el 1 de enero de 1871 hasta el 1 de agosto de 2015, siendo reemplazado por el Código Civil y Comercial de la Nación.

Durante un año, Vélez Sarsfield fue ministro de Hacienda de Bartolomé Mitre, y luego ministro del Interior de Domingo Faustino Sarmiento.  Sarmiento y Dalmacio Vélez Sarsfield fueron propulsores de la telegrafía eléctrica en el país. El 5 de agosto de 1874 Sarmiento inauguró la primera comunicación telegráfica con Europa.

Vélez Sarsfield falleció en Buenos Aires el 30 de marzo de 1875. ​ Sus restos descansaban en el cementerio de la Recoleta, hasta que fueron trasladados al Palacio de Justicia de la ciudad de Córdoba.

Una avenida, un barrio, un club, un hospital, una estación de Metrobús y un colegio de la Ciudad de Buenos Aires llevan su nombre, además de  numerosas calles, escuelas, bibliotecas y otras entidades  en ciudades argentinas.


Objeto de mi colección
Certificado de suscripción


Año 1853

domingo, 18 de febrero de 2018

Negocios Antiguos: Cinturones L'aiglón (1)

Cinturones L'aiglón

Lamentablemente no tengo datos de este comercio.  Actualmente hay una marca francesa con el mismo nombre que también confecciona cinturones de cuero.


 Objeto de mi colección

Caja Oval


Me encantó el diseño de la caja con el fuerte, la aduana, la plaza, el mercado y el río.


Medidas  8 X 13 X 7,5 cm de altura









Encontré esta publicidad que parece ser de la década del 60'.



viernes, 16 de febrero de 2018

Negocios Antiguos: El palacio de la Papa Frita (1952-sigue abierto) (1)

El palacio de la Papa Frita
Un clásico porteño, famosos  por sus papas soufflé.  Al lado estuvo el famoso Bar Ramos (hoy Banchero).  Propuesto como Bar Notable por la Legislatura de la Ciudad en 2015.

Abrió sus puertas en 1952 en Av. Corrientes 1612 (cuando ésta ya era ancha), en pleno furor por los cines y teatros, y las librerías que no cerraban de noche. 


Hoy cuenta con tres sedes: una en la Costanera, avenida Rafael Obligado 6710; otra en Recoleta, Laprida 1339, y una tercera, también en el centro, en Lavalle 735.

El recordado crítico gastronómico Fernando Vidal Buzzi dijo que uno de sus restaurantes preferidos era  “El Palacio de la Papa Frita” por las papas soufflé y a él le gustaban especialmente las que hacían en el local de Av. Corrientes.

El secreto de las papas soufflé es trabajar con dos recipientes de aceite, uno a 60 ºCy otro a 200 ºC. En el primero se cocinan las papas, peladas y cortadas a lo largo. Cuando están casi listas se pasan al recipiente con el aceite bien caliente y el calor las infla.

Otros platos típicos de nuestro país que preparan son: matambre con ensalada rusa, suprema Maryland (con crema de choclo y banana frita), costillitas a la riojana y lenguado al roquefort.  Cuentan con parrilla.  La carta de vinos es básica. Ideal para ir en familia.

En 2015 estuvo a punto de cerrar por un conflicto entre sus socios.


Objeto de mi colección

Hojitas De Jabón Para Las Manos


martes, 13 de febrero de 2018

Negocios Antiguos: Café de los Catalanes (1799)



Café de los Catalanes 
El primer café de Buenos Aires.  Estuvo  ligado a la Revolución de Mayo.


El café de los Catalanes es considerado el primer café que se abrió en Buenos Aires.  Fundado el  2 de enero 1799, por el ligur don Miguel Delfino.  Estuvo situado en la esquina NE de la intersección de las calles Santísima Trinidad y Merced (actuales San Martín y Tte. Gral. Juan D. Perón).  

Después de la muerte de Delfino, el comercio fue transferido a Francisco Migoni, también italiano, quien lo  refaccionó y le dio impulso hacia el año 1856. 

Al local se ingresaba por la ochava, la puerta tenía forma de ojiva, del dintel de la puerta pendía un toldo que servía en temporada de lluvias para esperar los carros.  Las únicas aberturas hacia el exterior eran dos grandes ventanales que daban a cada una de las calles. 

Fue frecuentado por las familias más destacadas de la sociedad porteña.  El local contaba con una sala de gran tamaño y con patio. 

Allí se consumía café, té, chocolate, candial, horchata, jugo de naranja y bebidas alcohólicas.  La particularidad del Café de los Catalanes fue su manera de servir el café con leche: se le entregaba al cliente una medida de azúcar no refinada.  El parroquiano debía colocar primero el azúcar en el tazón y recién después, el mozo servía el café con leche hasta desbordar.  El servicio se completaba con tostadas cubiertas con manteca y una capa de azúcar.

En 1810 existió una rivalidad entre los habitués del Café de los Catalanes y los del Café de Marco. En este último se reunían los partidarios de Fernando VII, los “antivirreynales” lo hacían en el de los Catalanes.  Tengo también información que afirma lo contrario, que en el Café de Marco se juntaban los masones que querían liberar al país.  Ampliaré cuando tenga más datos.

Los primeros grupos que organizaron reacciones contra el virrey y su régimen estuvieron en el Café de los Catalanes: Pancho Planes, Víctor Fernández Grimau, Enrique Martínez, Fontuzo, Voizo y otros jóvenes que reunían a la gente para atraerla hasta el centro y así organizar manifestaciones que pedían la renuncia del virrey.  

En el año 1873  cerró sus puertas definitivamente. Hoy hay un barcito llamado Impasse y ninguna placa lo recuerda.

Hoy Café Impasse


Hasta un próximo post.


lunes, 12 de febrero de 2018

Negocios Antiguos: Restaurante Mesón Español (60-80' en este lugar) (1) El Matadero 1800

Restaurante Mesón Español

Av Caseros 1750 CABA

Imagen tomada del sitio http://todorol.com.ar/lugar/espacio-cultural-del-sur/2/ si molesta su difusión contactarse y la misma será removida

Estuvo ubicado en Avenida Caseros, a tres cuadras de la Avenida Entre Ríos, en la esquina de una plaza de forma triangular que no es una plaza más.

La plaza se llamó España por muchos años hasta que durante la última dictadura pasaron a denominarlo Parque España. Está delimitado por Av Amancio Alcorta, Av. Caseros y Baigorri.  En  la esquina de Caseros y Baigorri hay un caserón antiguo de estilo colonial (data de fines del siglo XVIII), que fue importante en nuestra historia.

Estas tierras, en época de la colonia fueron propiedad de Luis Dorrego (1784 – 1852), quien fuera hermano del gobernador Manuel Dorrego y socio de Juan Manuel de Rosas.

Donde  funcionó el restaurante, en época de la colonia se instaló uno de los primeros mataderos -y corrales de animales que tuvo la ciudad de Buenos Aires- y en él se inspiró Esteban Echeverría para escribir El Matadero (1838/40), el primer cuento argentino político, económico y social sobre la gente de Buenos Aires.

En la Buenos Aires colonial, la creciente población tenía más necesidad de alimentos y para dar satisfacción comenzaron a instalarse al Sur de la ciudad, saladeros y mataderos.

En el edificio donde estuvo el restaurante funcionó hacia 1830 la Administración del Matadero del Sur (que ocupaba el predio de la plaza y adyacencias).  El Matadero del Sur más tarde se llamó Matadero de la Convalecencia, por estar frente al Asilo de Convalecientes y Mutilados de la Guerra del Paraguay (que más tarde se llamó Hospital Rawson, en Av. Amancio Alcorta 1502), cuando recibió a los heridos por la Guerra de Paraguay (1864 – 1870).

El de Plaza España no fue el primer matadero de la ciudad.  Desde 1780 existía una prohibición de ingreso de carretas al interior de la ciudad, éstas hacían un alto en la actual Plaza Constitución, territorio que pertenecía a la orden de los Dominicos.  Se formó un mercado desde 1857 llamado el Mercado del Sud del Alto y un poco más al sur (donde hoy está la estación) se faenaban reses, en el llamado Matadero de Santo Domingo. Luego, al crecer el área ocupada por las carretas, el mercado se corrió trescientos metros al sudoeste (se instaló en Plaza España).

Como describe Echeverría, la zona era un barrial cuando llovía y el agua tardaba mucho en bajar.  Esos días -que podían durar semanas- significaban que la población estuviera sin abastecimiento de carne, porque los animales no podían llegar al matadero y no podían faenarse.  Describe también el sufrimiento de la población por la carencia de proteínas.  Y cuenta cómo la sangre se mezclaba con el lodo, da cuenta de la cantidad des ratas que poblaban la zona, lo que hace razonable que sucediera la epidemia en 1871.

En el año 1863 el matadero volvió a ser trasladado a unas cuadras de allí.  Su lugar lo ocupó el primer vivero de la Ciudad de Buenos Aires llamado Jardín Botánico del Sur, inaugurado por el 1er. Intendente que tuvo la ciudad, Don Torcuato de Alvear.

El diseño de la plaza se atribuye al ingeniero y Director General de Paseos Públicos Eugenio Courtois, y al paisajista Carlos Thays.  Por lo que los árboles del parque son los que diseñó el notable paisajista.  El objetivo que tenía el vivero era la cría de especies arbóreas para el parquizado de la ciudad.  El vivero fue desmantelado y demolido hacia la década de 1950, reemplazado por juegos infantiles y una cancha de bochas.  Dicen que aún quedan algunos restos de construcciones que marcan su ubicación, no tuve el gusto de entrar.  Cuando el vivero dejó de funcionar, el edificio se incorporó a la Plaza España; de ahí la variedad de árboles que esta plaza posee.  La antigua construcción se recicló manteniendo el aspecto colonial y su patio adoquinado.

La edificación colonial donde funcionaron el matadero, el vivero y el restaurante se conserva por la calle Baigorri



Varias especies de árboles, el jacarandá que tanto le gustaba a Thays

Vista aérea, en la esquina Noroeste estaba el restaurante (y la administración del matadero y del vivero), hoy es el Centro Cultural Espacio Cultural del Sur


El parque está a pocos metros de las vías del Ferrocarril General Roca, cerca de la estación Plaza Constitución.

Mirando imágenes de la plaza vi esto


Sobre Avenida Caseros, pegado a lo que hoy es un centro cultural y dentro de la plaza hay edificaciones, parecen ser okupas

Varios medidores y un kiosco en una plaza 

En el Parque España había cinco antiguas parcelas de particulares, cuyas construcciones sobreviven  sobre la Avenida Caseros. Son terrenos que la Municipalidad compró entre 1925 y 1928, cuya edificación no fue demolida y hoy están ocupadas de manera irregular.  

En los años 60, la Municipalidad dio en concesión para la instalación de un restaurante el edificio colonial (que debería ser museo).  Así nació el “Mesón Español”.  Muchos recuerdan al caballito “Gaucho”, un petiso que divertía a losniños.  El restaurante funcionó allí hasta principios de los años 80.  

Resultado de imagen para mesón español, caballito
Imagen tomada de Internet

Si molesta su difusión contactarse y la misma será removida

El restaurante sigue funcionando en el barrio de Monserrat, arriba de otro, del más antiguo de Buenos Aires: El Imparcial. 

Resultado de imagen para Restaurante Mesón Español avenida caseros
Hipolito Yrigoyen 1221

Imagen tomada del sitio  http://www.buenosaires.travel/restaurante-el-meson-espanol/ si molesta su difusión contactarse y la misma será removida. 



El Matadero


En El Matadero, Esteban Echeverría, la historia transcurre en el Matadero del Sur (hoy Parque España) en época del rosismo y el libro fue publicado veinte años después de la muerte de Echeverría ocurrida en 1851.  

Echeverría creía que el gobierno rosista hacía mucho daño al progreso del país ya que "destruía" las ideas por las que se buscó la libertad en mayo de 1810.  Echeverría escogió cuidadosamente el matadero como locus del cuento para enfatizar la barbarie del régimen de Rosas.

La  hacienda llegaba por el camino Paso de Burgos (hoy Avenida Alcorta) desde lo que hoy es Puente Alsina.  Una vez cerrado el matadero la plaza se llamó Plaza de los Inválidos (1872 por los heridos de la guerra internados en el hospital Rawson).  El matadero fue trasladado a los terrenos que actualmente ocupa el Parque de los Patricios, también sobre Av. Caseros.  Se lo conoció más tarde como los Corrales Viejos.  La denominación de Corrales Viejos recién empezó a utilizarse cuando los mataderos se alejaron de la zona urbana.


Hospital Rawson

El 3 de abril de 1900 se sancionó la Ordenanza Municipal que nombró al espacio verde Parque España. 

El 24 de agosto de 1982, la Ordenanza 38.078 modificó el nombre, desde ese día pasó a ser "Parque España", considerando la superficie y la extensión




El nuevo matadero que con el tiempo fue conocido como Corrales Viejos

Según el poeta Miguel A. Camino, el tango nació en los Corrales Viejos hacia 1880. En las calles vecinas al matadero como Monteagudo, Caseros y Patagones, había piringundines. Allí llegaban reseros a tomar caña mientras dejaban descansar a sus animales.  En dichos lugares tocaban la guitarra, payaban, conocían mujeres y solían haber enfrentamientos a cuchillo que atendían la comisaría vecina y/o el Hospital San Roque (Ramos Mejía). Imitando los duelos a cuchillo se empezó a bailar la música que tocaban los guitarristas, así surgió el ocho, la sentada, el paso atrás, como reflejo de la embestida y las cuerpeadas, del que se juega la vida con su puñal.  

Cuando las heridas no eran tan graves, los heridos concurrían a la farmacia de la señorita Poggetti (Rioja y Rondeau) en busca de grasa de tigre, iguana, ñandú, potro o yacaré, siempre sacadas de la misma barrica, aunque despachadas en tarros de distintos colores.  Poggetti fue la primera mujer que se recibió de farmacéutica en el país. 





Al nuevo matadero las reses entraban por la calle Arena (Almafuerte) después de cruzar el Paso de Burgos (avenida Alcorta) en Pompeya. 


Farmacia de la señorita Poggetti 

En esa esquina hoy hay una farmacia llamada Costa, no sé si la farmacia mencionada anteriormente estaba exactamente en esta esquina, pero si estaba en el cruce de estas calles.


En esta zona el 21 de junio de 1880, se enfrentaron los nacionales y los autonomistas, hombres de Roca y de Tejedor.  Hubieron 3 mil muertos. Los heridos también concurrieron a la farmacia de Poggetti.

En 1902 los mataderos se trasladaron a Mataderos, a una zona más alejada de la población.


Las tabladas

Los mataderos tenían tabladas, espacios previos al matadero donde se evitaba que se escaparan los animales, se revisaban  y descartaban aquellos que estaban enfermos.  Cuando los Mataderos del Sur que se fueron corriendo hacia el Oeste, las tabladas se fueron corriendo con ellos.  La tablada previa al Matadero de Santo Domingo era la Plaza España. Cuando el matadero se mudó a Plaza España, la  tablada estaba en el actual Hospital Muñiz, comunicados por el camino del Paso de Burgos (luego Camino del Puente Alsina) por el que entraban las reses. Cuando se trasladó el matadero a Parque de los Patricios, la tablada se mudó al predio del actual Parque de la Ciudad. Los animales llegaban a ella por una calle en diagonal desde el Puente de La Noria viejo (ubicado a 500 m del actual) y que la noria era usada para el conteo de los animales. Al trasladarse a Mataderos, por un tiempo la tablada siguió en ese lugar y la vía de arreo era la actual avenida Argentina, hasta que se trasladó a la localidad bonaerense de La Tablada, llamada así por obvias razones.

Objeto de mi colección




Cenicero 

Enlace para leer on line El Matadero

http://bibliotecadigital.educ.ar/uploads/contents/EstebanEcheverra-Elmatadero0.pdf

domingo, 11 de febrero de 2018

Casa de Liniers hoy convertida en restaurante (fines del siglo XVIII)


Casa de Liniers 
Una de las casas más antiguas de Buenos Aires, construida hacia fines del siglo XVIII,  En esta casa Beresford firmó la capitulación.  Declarado Monumento Histórico Nacional en 1942. 

barrios
Venezuela 469 

De la construcción original sólo se conservan la fachada y unas pocas paredes. Su primer propietario fue Martín Simón de Sarratea, suegro de Santiago de Liniers y penúltimo Virrey del Río de la Plata.

Aquí se trató la capitulación del general inglés Beresford luego de una de las fallidas invasiones inglesas en 1806.

Hasta no hace mucho fue propiedad de la Editorial Estrada que debió conservarla como dictan las normas de conservación del Patrimonio Nacional.

La familia Estrada desciende de Liniers. Ángel Estrada, fundador de la editorial cuya sede fue construida en un terreno adyacente, con frente sobre la calle Bolívar, y poseía además un tercer terreno que habían transformado en estacionamiento de automóviles.  

Mansión e imprenta de Don Ángel Estrada (1878)

A comienzos de 2009 la editorial puso en venta sus tres propiedades, con voluntad de que tuvieran utilidad pública, y la ofreció en venta al Gobierno de la Ciudad. Las propiedades no pudieron ser adquiridas en un comienzo porque la suma exigida por Estrada resultaba mayor a la que el Gobierno estaba dispuesto a pagar.

Esta casa austera era la vivienda del héroe de las Invasiones inglesas, tal vez el hombre más importante de la ciudad de esos momentos.

Es el mejor referente de una típica construcción colonial en Buenos Aires de los años 1810, y de las más lujosas que existían por aquel entonces.  De gran importancia arquitectónica porque es uno de los pocos registros que quedan de la arquitectura colonial civil, ya que solo se mantienen en pie construcciones religiosas.  .

Santiago de Liniers, encargado de la reconquista de la ciudad luego de las Invasiones Inglesas de 1806 y 1807, vivió en ella entre 1808 y 1809.  

El Gobierno de la Ciudad vendió cuatro propiedades que tenía en su poder, para adquirir la vivienda del virrey, la sede de Editorial Estrada y el estacionamiento.

Finalmente, la compra fue efectuada en octubre de 2010.  




La construcción colonial tiene fachada de muros gruesos blanqueada con cal, rejas sencillas y una imponente puerta de madera pintada de verde.

El resto de la decoración fue realizada por la familia Estrada en la primera mitad del siglo XX.  Sobre el frente de la casa hay colocada una placa en recuerdo a quien llegara a ser Virrey del Río de la Plata, y defensor de la ciudad.

Desde 2011 funciona allí un centro cultural. Y desde no hace mucho, un restaurante. Me parece mal que se le dé ese uso. Debería ser museo.


Hasta un próximo post.